El pan de manzana y canela en sartén es una opción rápida para resolver el desayuno con ingredientes simples. La mezcla se prepara en pocos minutos y puede cocinarse en una sartén pequeña sin encender el horno. El resultado se parece más a una tortita gruesa y esponjosa que a un pan tradicional con levadura.
Queda húmedo por la fruta, ligeramente dulce y puede comerse solo o acompañado con yogur, queso crema o una pequeña cantidad de miel.
Los cinco minutos corresponden aproximadamente a la cocción. Preparar y mezclar los ingredientes puede demandar otros tres o cuatro minutos.
Ingredientes para una porción
- Un huevo.
- Cuatro cucharadas de harina común.
- Dos cucharadas de leche o yogur natural.
- Dos cucharadas de manzana rallada.
- Media cucharadita de polvo de hornear.
- Media cucharadita de canela.
- Una cucharadita de azúcar, opcional.
- Una pizca de sal.
- Unas gotas de esencia de vainilla, opcionales.
- Aceite o manteca para la sartén.
Conviene elegir una manzana firme, que conserve cierta textura al rallarla. Las variedades demasiado blandas o sobremaduras pueden liberar mucho líquido y dejar la preparación pesada. Las recetas de panes de manzana también suelen combinar frutas firmes con canela y leudantes químicos.
Cómo hacer el pan de manzana y canela
- Pelá un trozo de manzana y rallalo con la parte gruesa del rallador.
- Presioná suavemente la fruta con una cuchara o con papel de cocina para retirar solo el exceso de jugo. No debe quedar completamente seca.
- Batí el huevo con la leche o el yogur.
- Agregá la harina, el polvo de hornear, la canela, la sal y el azúcar.
- Mezclá hasta obtener una preparación espesa y sin sectores secos.
- Incorporá la manzana rallada y la vainilla mediante movimientos suaves.
- Calentá una sartén antiadherente pequeña a fuego bajo y untala con una cantidad mínima de aceite o manteca.
- Volcá la mezcla, emparejá la superficie y tapá.
- Cociná durante dos minutos y medio o hasta que los bordes se vean firmes.
- Dalo vuelta con una espátula ancha y cociná otros dos o tres minutos.
La preparación estará lista cuando el centro se sienta firme y no aparezca masa líquida al presionarlo suavemente.
El secreto para que no quede crudo
La manzana libera agua durante la cocción. Si se utiliza una cantidad excesiva o la pieza queda demasiado gruesa, el exterior puede dorarse mientras el centro continúa húmedo.
La mejor opción es usar una sartén de entre 12 y 15 centímetros y formar una pieza de aproximadamente un centímetro de espesor.
También es fundamental mantener un fuego bajo y estable. El azúcar natural de la manzana y el azúcar agregado pueden oscurecer la base rápidamente si la sartén está demasiado caliente.
La tapa concentra el calor y permite que la parte superior comience a cuajar antes de girar el pan.
Opciones para acompañarlo
Puede servirse tibio con:
- Yogur natural.
- Queso crema.
- Rodajas de banana.
- Nueces picadas.
- Miel.
- Mermelada.
- Pasta de maní.
- Una pizca adicional de canela.
Para sumar textura pueden incorporarse una cucharadita de nueces o almendras picadas a la masa. No conviene agregar demasiadas porque podrían dificultar que la tortita mantenga su forma.