14 de julio de 2026 - 19:37

Pan de manzana y canela hecho en sartén en 5 minutos, ideal para el café con leche de la mañana

No necesita horno ni tiempo de levado. La manzana rallada aporta humedad y la canela suma aroma, pero el fuego bajo es clave para que el centro quede cocido.

El pan de manzana y canela en sartén es una opción rápida para resolver el desayuno con ingredientes simples. La mezcla se prepara en pocos minutos y puede cocinarse en una sartén pequeña sin encender el horno. El resultado se parece más a una tortita gruesa y esponjosa que a un pan tradicional con levadura.

Queda húmedo por la fruta, ligeramente dulce y puede comerse solo o acompañado con yogur, queso crema o una pequeña cantidad de miel.

Los cinco minutos corresponden aproximadamente a la cocción. Preparar y mezclar los ingredientes puede demandar otros tres o cuatro minutos.

Ingredientes para una porción

  • Un huevo.
  • Cuatro cucharadas de harina común.
  • Dos cucharadas de leche o yogur natural.
  • Dos cucharadas de manzana rallada.
  • Media cucharadita de polvo de hornear.
  • Media cucharadita de canela.
  • Una cucharadita de azúcar, opcional.
  • Una pizca de sal.
  • Unas gotas de esencia de vainilla, opcionales.
  • Aceite o manteca para la sartén.

Conviene elegir una manzana firme, que conserve cierta textura al rallarla. Las variedades demasiado blandas o sobremaduras pueden liberar mucho líquido y dejar la preparación pesada. Las recetas de panes de manzana también suelen combinar frutas firmes con canela y leudantes químicos.

Cómo hacer el pan de manzana y canela

  • Pelá un trozo de manzana y rallalo con la parte gruesa del rallador.
  • Presioná suavemente la fruta con una cuchara o con papel de cocina para retirar solo el exceso de jugo. No debe quedar completamente seca.
  • Batí el huevo con la leche o el yogur.
  • Agregá la harina, el polvo de hornear, la canela, la sal y el azúcar.
  • Mezclá hasta obtener una preparación espesa y sin sectores secos.
  • Incorporá la manzana rallada y la vainilla mediante movimientos suaves.
  • Calentá una sartén antiadherente pequeña a fuego bajo y untala con una cantidad mínima de aceite o manteca.
  • Volcá la mezcla, emparejá la superficie y tapá.
  • Cociná durante dos minutos y medio o hasta que los bordes se vean firmes.
  • Dalo vuelta con una espátula ancha y cociná otros dos o tres minutos.

La preparación estará lista cuando el centro se sienta firme y no aparezca masa líquida al presionarlo suavemente.

El secreto para que no quede crudo

La manzana libera agua durante la cocción. Si se utiliza una cantidad excesiva o la pieza queda demasiado gruesa, el exterior puede dorarse mientras el centro continúa húmedo.

La mejor opción es usar una sartén de entre 12 y 15 centímetros y formar una pieza de aproximadamente un centímetro de espesor.

También es fundamental mantener un fuego bajo y estable. El azúcar natural de la manzana y el azúcar agregado pueden oscurecer la base rápidamente si la sartén está demasiado caliente.

La tapa concentra el calor y permite que la parte superior comience a cuajar antes de girar el pan.

Opciones para acompañarlo

Puede servirse tibio con:

  • Yogur natural.
  • Queso crema.
  • Rodajas de banana.
  • Nueces picadas.
  • Miel.
  • Mermelada.
  • Pasta de maní.
  • Una pizca adicional de canela.

Para sumar textura pueden incorporarse una cucharadita de nueces o almendras picadas a la masa. No conviene agregar demasiadas porque podrían dificultar que la tortita mantenga su forma.

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