El aumento de las temperaturas globales está llevando a situaciones en las que el cuerpo humano no puede regular su temperatura, incluso sin alcanzar los límites teóricos previamente establecidos. Expertos revelaron que varias olas de calor registradas entre 2003 y 2024 ya generaron condiciones potencialmente mortales.
La ola de calor que afecta al país cederá desde hoy
Expertos revelaron que varias olas de calor registradas entre 2003 y 2024 ya generaron condiciones potencialmente mortales.
El estudio replantea un concepto clave: durante años se consideró que el umbral crítico era una exposición de seis horas a una temperatura de bulbo húmedo de 35 °C, una medida que mezcla calor y humedad. Sin embargo, los datos actuales muestran que situaciones letales pueden darse por debajo de ese límite, lo que indica que la vulnerabilidad humana al calor extremo fue subestimada.
Ya son casi dos mil los muertos por la ola de calor en la India
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Los eventos recientes que ya cruzaron el límite
Los investigadores analizaron olas de calor en ciudades como La Meca, Bangkok, Phoenix, Mount Isa, Larkana y Sevilla. En todos los casos se registraron miles de muertes, pese a que las condiciones no alcanzaban el umbral teórico.
Al aplicar un modelo más preciso que contempla cómo el cuerpo humano regula su temperatura según la edad, se detectaron períodos en los que las condiciones eran directamente no sobrevivibles para personas mayores expuestas durante varias horas. En algunos casos, ni siquiera la sombra resultaba suficiente para evitar el colapso térmico.
En la ola de calor de Larkana, incluso adultos jóvenes podían enfrentar condiciones mortales bajo exposición directa al sol. Estos resultados indican que el riesgo no es futuro: ya está presente.
Aseguran que las olas de calor en el mundo son provocadas por la actividad humana
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El factor clave: la humedad
El mecanismo central del cuerpo para enfriarse es la sudoración. Pero ese proceso depende de que el sudor pueda evaporarse. Cuando la humedad es alta, esa evaporación se vuelve ineficiente y el cuerpo pierde su capacidad de disipar calor.
Esto provoca un aumento progresivo de la temperatura interna que puede derivar en un golpe de calor. Las personas mayores resultan especialmente vulnerables porque su capacidad de sudar disminuye con la edad, lo que limita aún más su respuesta fisiológica.
Ola de calor
Riesgo subestimado y exposición masiva
El estudio advierte que las muertes por calor extremo están probablemente subregistradas, sobre todo en regiones densamente pobladas o con menos recursos. Las conclusiones señalan que cientos de millones de personas ya estuvieron expuestas a condiciones peligrosas.
Además, el calentamiento global incrementa la duración e intensidad de las olas de calor, lo que amplifica el riesgo en zonas tropicales y subtropicales, donde la combinación de calor y humedad es más frecuente.