El risotto de zucchini puede quedar cremoso sin agregar crema de leche ni cocinar previamente la verdura en otra sartén. El secreto consiste en rallarla cruda e incorporarla mientras el arroz absorbe el caldo. Al cocinarse directamente con el arroz, el zucchini libera agua, se ablanda y comienza a desarmarse.
Una parte mantiene pequeños fragmentos verdes y otra se integra con el almidón para formar una textura más suave y uniforme.
La cremosidad del risotto sigue dependiendo principalmente del tipo de arroz, la incorporación gradual del caldo y la mantecatura final. El zucchini no reemplaza esa técnica, pero aporta humedad y evita que la preparación quede seca.
Ingredientes para cuatro porciones
- 320 gramos de arroz para risotto, como arborio o carnaroli.
- Dos zucchini medianos.
- Una cebolla pequeña.
- Un litro de caldo de verduras.
- Medio vaso de vino blanco, opcional.
- Dos cucharadas de aceite de oliva.
- 30 gramos de manteca.
- 60 gramos de queso parmesano o reggianito rallado.
- Sal y pimienta.
- Ralladura de limón, opcional.
- Perejil, albahaca o menta para terminar.
El caldo debe mantenerse caliente durante toda la preparación. Si se agrega frío, corta la cocción y dificulta que el arroz libere el almidón de manera pareja.
Cómo preparar el risotto sin cocinar antes el zucchini
- Lavar los zucchini y retirar únicamente los extremos. La piel puede conservarse porque aporta color y se ablanda durante la cocción.
- Rallar uno con la parte gruesa del rallador. Cortar el otro en cubos pequeños o rallarlo también si se busca una textura más homogénea.
- Calentar el caldo en una olla aparte y mantenerlo a fuego mínimo.
- Picar la cebolla y cocinarla con aceite a fuego suave hasta que quede transparente, sin dorarse.
- Agregar el arroz y revolver durante uno o dos minutos. Este paso, conocido como tostado, ayuda a que los granos mantengan su estructura.
- Incorporar el vino blanco y dejar que el alcohol se evapore.
- Sumar un cucharón de caldo caliente y revolver. Agregar más líquido únicamente cuando el anterior esté casi absorbido.
- Después de unos siete minutos, incorporar todo el zucchini crudo. No es necesario saltearlo ni escurrirlo.
- Continuar agregando caldo hasta que el arroz esté cocido, pero conserve una ligera resistencia en el centro.
- Apagar el fuego y sumar la manteca y el queso rallado. Mezclar con energía y dejar reposar durante uno o dos minutos.
Rallar el zucchini antes de incorporarlo permite que su jugo sea absorbido por el arroz y contribuya a la consistencia del plato.
Por qué no conviene saltearlo durante demasiado tiempo
Cuando el zucchini se cocina por separado, pierde una parte importante de su agua antes de llegar a la olla. También puede dorarse, concentrar el sabor y mantener cubos más definidos.
Ese método no es incorrecto, pero produce un risotto diferente. Si se busca máxima cremosidad y una preparación sencilla, conviene aprovechar la humedad de la verdura dentro de la misma olla.
Al agregarlo crudo y rallado, se integra rápidamente. La pulpa se vuelve casi imperceptible, mientras la piel deja pequeños puntos verdes.
La cremosidad no viene de la crema
Un risotto bien preparado no necesita crema de leche. La textura aparece por el almidón que libera el arroz cuando se cocina con caldo y se mueve periódicamente.
La mantecatura final con manteca y queso emulsiona la preparación y genera el efecto conocido como all’onda: el risotto debe moverse suavemente al inclinar el plato, sin quedar seco ni convertirse en una sopa.
La cocina italiana también incorpora el zucchini a mitad de cocción para evitar que se desarme por completo y conservar parte de su sabor.