Cortar verduras, carnes o frutas necesita de más esfuerzo y, en muchos casos, aumenta el riesgo de accidentes debido a la presión adicional que se ejerce sobre la hoja. Por eso, mantener los cuchillos en buenas condiciones es una cuestión de comodidad y también de seguridad. Ante eso, existen trucos que toman pocos minutos para obtener una hoja fina.
Aunque los afiladores suelen ofrecer los mejores resultados, no siempre están al alcance de todos ni disponibles en el momento en que se necesitan. Por ese motivo, existen algunos recursos caseros que permiten mejorar el filo utilizando elementos cotidianos. Lo importante es realizar cada procedimiento con cuidado y respetar los ángulos adecuados para evitar daños en la hoja.
El borde de una taza o plato puede convertirse en un afilador improvisado
Uno de los métodos más conocidos aprovecha una característica presente en gran parte de la vajilla de cerámica. Muchas tazas, platos y cuencos poseen una base sin esmaltar que presenta una textura ligeramente rugosa.
Esa superficie puede utilizarse para reacondicionar el filo del cuchillo cuando ha perdido capacidad de corte.
Materiales necesarios
- Un plato o cuenco de cerámica.
- El cuchillo que se desea afilar.
- Un paño limpio.
Paso a paso
- Da vuelta el plato o cuenco.
- Localiza el borde inferior sin esmaltar.
- Coloca el cuchillo formando un ángulo aproximado de 15 a 20 grados.
- Desliza la hoja desde la base hasta la punta con una presión suave.
- Repite el movimiento entre 5 y 10 veces por cada lado.
- Limpia bien la hoja antes de utilizarla.
La clave está en trabajar lentamente para mantener el control y lograr un desgaste uniforme.
Otro cuchillo puede ayudar a recuperar el filo
Aunque parece una técnica poco habitual, también es posible utilizar el lomo de otro cuchillo resistente para mejorar el filo de una hoja desgastada.
En este caso no se utiliza la parte cortante, sino el borde romo ubicado en la parte superior de la herramienta.
Materiales necesarios
- Dos cuchillos.
- Una superficie estable.
Paso a paso
- Sujeta firmemente el cuchillo que necesita afilado.
- Coloca el lomo del segundo cuchillo sobre el filo.
- Forma un ángulo leve entre ambas piezas.
- Desliza la hoja desde el talón hasta la punta.
- Repite varias veces en ambos lados.
Papel de diario o cuero para el afilado final
Una vez realizado el afilado básico, muchas personas utilizan materiales suaves para perfeccionar el filo y eliminar pequeñas imperfecciones.
Tanto el papel de diario como el cuero pueden servir para esta etapa de terminación.
Materiales necesarios
Para la opción con diario:
Para la opción con cuero:
- Un cinturón de cuero o una tira similar.
Paso a paso con papel de diario
- Pon varias capas sobre una mesa.
- Apoya la hoja casi plana.
- Deslizala suavemente alternando ambos lados.
- Repite entre 5 y 10 veces por lado.
Paso a paso con cuero
- Estira el cinturón o bien puede colocarse sobre una superficie firme.
- Apoya la hoja en un ángulo bajo.
- Deslizala con el filo orientado en sentido contrario al corte.
- Repite varias veces en cada cara de la hoja.
No siempre es necesario contar con una piedra de afilar para mejorar el rendimiento de un cuchillo. El borde sin esmaltar de una pieza de cerámica, el lomo de otro cuchillo o incluso un trozo de cuero pueden convertirse en opciones indispensables para recuperar parte del filo en pocos minutos.