Las cáscaras de papa suelen terminar en la basura, pero pueden servir para algo más que el compost. Con agua caliente, un poco de sal gruesa y unos minutos de hervor, este descarte de casa ayuda a aflojar manchas oscuras, grasa pegada y restos quemados en ollas y sartenes.
La papa contiene almidón, una sustancia que ayuda a ablandar la suciedad, y su cáscara tiene una textura que, combinada con agua caliente o sal, actúa como un abrasivo suave. De esta manera, es posible desprender manchas sin dañar el material de las ollas o sartenes.
En qué ollas funciona mejor
Este truco funciona mejor en ollas de acero inoxidable, aluminio común, hierro o superficies resistentes que no tengan recubrimiento antiadherente. En esos materiales, las cáscaras de papa, el agua caliente y la sal pueden ayudar a aflojar grasa pegada, manchas oscuras y restos quemados sin necesidad de usar productos abrasivos.
Dónde no conviene usarlo
No conviene aplicarlo en sartenes con teflón o superficies antiadherentes delicadas, porque la sal gruesa y el frotado pueden rayar el recubrimiento. En esos casos, es mejor usar agua tibia, detergente suave y una esponja blanda, sin raspar ni hervir la preparación por mucho tiempo.