La calidad de los músculos del pecho y la espalda podría convertirse en un nuevo indicador de la salud cardiovascular. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Edimburgo encontró que las personas con mayor densidad muscular en esas zonas presentan un menor riesgo de sufrir un ataque cardíaco o morir de forma prematura.
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La inteligencia artificial permitió detectar una relación con la salud del corazón
Para llevar adelante la investigación, el equipo científico utilizó inteligencia artificial para analizar exploraciones hospitalarias de 1.722 pacientes, la mayoría de entre 50 y 60 años, que habían consultado por dolor en el pecho.
Los especialistas examinaron imágenes obtenidas mediante angiografías por tomografía computarizada coronaria. Además del corazón, la tecnología evaluó músculos, órganos, huesos y tejido graso de la parte superior del cuerpo, con especial atención a la densidad del músculo esquelético.
Los resultados mostraron que quienes presentaban músculos de mayor calidad en el pecho y la espalda tenían menos probabilidades de sufrir un infarto o fallecer durante la década posterior a la realización del estudio.
La calidad muscular fue más importante que el tamaño
Uno de los hallazgos más relevantes fue que el volumen de los músculos no guardó relación con el riesgo cardiovascular.
En cambio, lo que marcó la diferencia fue la composición del tejido muscular. Los investigadores analizaron la denominada atenuación muscular, un parámetro que refleja el brillo del músculo en las imágenes obtenidas por tomografía.
Los músculos con mayor densidad aparecen más claros en las exploraciones porque reflejan una mayor cantidad de rayos X. Esa característica suele indicar una menor infiltración de grasa y una mejor calidad muscular.
Este ejercicio trae muchos beneficios para las personas mayores de 60 años.
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Cuánto disminuye el riesgo de infarto
El estudio calculó que por cada incremento de 10 puntos en la densidad muscular observada en las imágenes, el riesgo de sufrir un ataque cardíaco disminuía un 31%.
Además, las personas con músculos de mejor calidad presentaban un 39% menos de probabilidades de morir durante los diez años posteriores a la exploración.
Los investigadores consideran que este tipo de musculatura suele estar presente en personas que realizan actividad física con frecuencia y desarrollan mayor fuerza en el torso.
La actividad física podría desempeñar un papel clave
La profesora Michelle Williams, autora principal del estudio, explicó que los resultados modificaron incluso sus propios hábitos.
"Es fascinante que el músculo esquelético de las personas pueda estar relacionado con su riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Los músculos que aparecen en las exploraciones que utilizamos son principalmente los músculos de la espalda, parte de los músculos pectorales y los músculos intercostales entre las costillas".