Durante años se creyó que el talento deportivo dependía casi exclusivamente de la genética, el esfuerzo y el entrenamiento. Sin embargo, la ciencia del deporte viene demostrando que existen factores menos visibles que influyen de manera decisiva en el desarrollo de un atleta. Uno de ellos es el mes de nacimiento.
Según investigaciones internacionales, las personas nacidas en enero, febrero y marzo suelen tener una ventaja significativa en el deporte, especialmente durante las etapas formativas.
Este fenómeno se conoce como Efecto de la Edad Relativa (RAE, por sus siglas en inglés) y ha sido ampliamente estudiado en disciplinas como el fútbol y el hockey sobre hielo. La clave está en cómo se organizan las categorías por edad: quienes nacen a comienzos del año son, en promedio, hasta casi un año mayores que sus compañeros nacidos hacia fin de año, algo determinante durante la infancia y adolescencia.
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El Efecto de la Edad Relativa explica por qué algunos deportistas destacan desde temprana edad.
Qué es el Efecto de la Edad Relativa
El RAE describe una ventaja de maduración. Los deportistas nacidos en los primeros meses del año suelen mostrar mayor desarrollo físico, fuerza, velocidad y madurez psicomotriz. Esto hace que destaquen más en pruebas y entrenamientos iniciales, lo que influye directamente en la percepción de entrenadores y formadores.
Como consecuencia, estos jóvenes reciben más oportunidades, mejores entrenamientos y mayor seguimiento, generando un círculo virtuoso que potencia su rendimiento a largo plazo.
Evidencia científica en distintos deportes
El fenómeno fue identificado por primera vez en Canadá, en estudios sobre hockey sobre hielo, donde se detectó que alrededor del 40% de los jugadores juveniles de alto nivel habían nacido entre enero y marzo. Investigaciones posteriores replicaron estos resultados en el fútbol, mostrando una sobrerrepresentación similar en ligas profesionales.
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El Efecto de la Edad Relativa explica por qué algunos deportistas destacan desde temprana edad.
Estudios publicados en revistas como Journal of Sports Sciences y Sports Medicine confirman que el RAE aparece en casi cualquier deporte con categorías etarias estrictas y alta competencia en etapas tempranas.
¿Es una cuestión de talento o de sistema?
Los expertos coinciden en que no se trata de mayor habilidad innata, sino de una ventaja logística y educativa en el proceso de formación. En este sentido, el debate se vincula también con la educación deportiva, ya que muchos talentos nacidos a fin de año quedan relegados antes de desarrollar su verdadero potencial.
Comprender este efecto permite repensar los sistemas de detección y formación de atletas, buscando un deporte más equitativo y basado en el desarrollo real del rendimiento.