En el ámbito del fitness existe un consenso: el entrenamiento de fuerza supera al cardiovascular cuando el objetivo es perder grasa y mejorar la salud metabólica. Sin embargo, ambos tienen beneficios específicos y su combinación adecuada puede ofrecer resultados más completos.
Según especialistas, el trabajo de fuerza es más eficiente biológicamente porque permite entrenar en menos tiempo, genera resultados más intensos y aumenta la masa muscular, lo que acelera el metabolismo. “La masa muscular es más cara de mantener y, por eso, seguimos quemando calorías hasta 48 horas después de entrenar”. Para pérdida de peso, salud cardiovascular y pulmonar, el especialista recomienda priorizar la fuerza si solo se pudiera elegir una modalidad.
Ejercicio cardio
El entrenamiento de fuerza y cardio se pueden complementar.
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Los beneficios del entrenamiento de fuerza
El entrenamiento de fuerza, además de favorecer la quema de grasa, impacta en la salud integral.
- Disminuye el riesgo de cáncer, osteoporosis y patologías articulares.
- Mejora la postura y la recuperación clínica.
- Genera endorfinas y fortalece la autopercepción física.
Ejercicio gimnasio
Escorpio es el signo del zodíaco más predispuesto para el ejercicio y la actividad física.
Qué pasa con el cardio
El cardio, por su parte:
- Mejora la función respiratoria y circulatoria
- Previene enfermedades cardiovasculares.
- Ayuda a reducir el colesterol LDL.
- Optimiza la síntesis de energía.
Se subraya la importancia de variar intensidades para potenciar estos beneficios.
Ejercicio al aire libre
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Se remarca que el trabajo de fuerza es apto para cualquier edad. Comenzar temprano permite prevenir la sarcopenia, la pérdida de masa muscular con el envejecimiento, pero nunca es tarde para empezar: “Según cumples más años, más trabajo de fuerza deberías hacer para mantener huesos fuertes y una buena higiene postural”, aseguran.
La elección del tipo de fuerza depende de las cargas. Con el propio peso corporal se trabaja resistencia; al sumar barras o mancuernas se busca potencia y volumen. Para equilibrar resultados, los expertos aconsejan combinar ejercicios de resistencia con movimientos de fuerza, como flexiones más press banca.
El orden de los entrenamientos
Respecto al orden del entrenamiento, expertos coinciden en comenzar por la fuerza y luego continuar con cardio. Los músculos descansados permiten un trabajo más controlado y, al activar el metabolismo, el cardio posterior facilita la quema de grasa. También proponen formatos mixtos como HIIT o circuitos de CrossFit, que integran ambas modalidades en sesiones de alta intensidad con descansos cortos.