En el jardín, patio o balcón, estas sillas son prácticas, resistentes y económicas. El problema aparece cuando comienzan a verse amarillentas, opacas o cubiertas de manchas difíciles de quitar. Aunque parecen no tener solución, una limpieza adecuada puede marcar una gran diferencia.
Lo positivo es que no se necesitan productos agresivos. Con algunos elementos básicos y una técnica correcta, es posible eliminar gran parte de la suciedad acumulada y devolverle al plástico una apariencia mucho más limpia y renovada.
Cómo limpiar correctamente las sillas de plástico blanco y evitar que se deterioren
Las sillas de plástico utilizadas en exteriores están expuestas constantemente a factores que aceleran su desgaste visual. El barro, el césped, los restos de comida, la savia de los árboles e incluso los excrementos de aves pueden adherirse a la superficie y generar manchas persistentes. Por ese motivo, desde The Spruce recomiendan limpiar cualquier suciedad visible lo antes posible para impedir que se incruste.
Para realizar una limpieza profunda conviene preparar un área de trabajo al aire libre
Una lona plástica colocada en un sitio soleado facilita la tarea y evita ensuciar otras superficies. Una vez ubicadas las sillas, se puede elegir entre distintas soluciones de limpieza caseras.
- Una opción consiste en mezclar agua tibia con detergente para platos.
- Otra alternativa es combinar agua con bicarbonato de sodio.
- También pueden utilizarse limpiadores multiuso diluidos siguiendo las indicaciones correspondientes.
- Si existe presencia de moho, una mezcla compuesta por aproximadamente un 75% de vinagre blanco y un 25% de agua puede aplicarse previamente sobre las zonas afectadas.
Con una esponja o un cepillo de cerdas suaves se recomienda lavar desde la parte superior hacia abajo. En las manchas más resistentes puede agregarse bicarbonato directamente sobre la esponja para potenciar el efecto de limpieza sin rayar el material.
Un detalle importante es enjuagar abundantemente con agua una vez finalizado el lavado para eliminar cualquier resto de producto.
sillas plásticas
La constancia en el mantenimiento sigue siendo el mejor secreto para conservarlas.
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El paso que ayuda a recuperar el color blanco cuando las manchas parecen imposibles
Cuando la limpieza tradicional no alcanza y las sillas continúan mostrando manchas oscuras o zonas amarillentas, existe un recurso adicional que suele ofrecer mejores resultados: el blanqueador a base de oxígeno.
A diferencia de otros productos más agresivos, este tipo de blanqueador actúa de manera gradual sobre la suciedad y las manchas sin resultar tan corrosivo para el plástico. Además, suele considerarse una alternativa más amigable con el entorno.
- Para prepararlo, puede mezclarse entre media y una taza de blanqueador de oxígeno en polvo por cada galón de agua tibia.
- Es importante revolver hasta lograr una disolución completa.
- Luego, utilizando guantes de goma, la solución se aplica con una esponja o cepillo de cerdas suaves sobre toda la superficie.
- La clave está en permitir que el producto actúe durante al menos 15 minutos. Durante ese tiempo comienza a trabajar sobre la suciedad incrustada y sobre las manchas que afectan el color original del plástico.
- Después de la espera, se recomienda volver a frotar suavemente y realizar un enjuague abundante con una manguera.
Una vez secas, muchas sillas recuperan gran parte de su tono blanco original y presentan un aspecto considerablemente más limpio. En algunos casos muy extremos puede ser necesario repetir el procedimiento.
Las sillas de plástico blanco pueden volver a lucir mucho mejor incluso después de años de uso al aire libre.