La cocina saludable no deja de sorprender y una de las recetas mágicas que conquista a todos es la espuma de manzana, también conocida como budín de manzana aireado. Se trata de una preparación liviana, fresca y muy fácil de hacer, que además resulta perfecta para quienes buscan cuidar su alimentación sin resignar sabor.
Lo más curioso de este postre es su textura porque no es un budín común, tampoco una gelatina, ni un mousse. La espuma de manzana combina lo mejor de esos mundos, logrando un resultado esponjoso y suave, casi como si uno estuviera comiendo aire dulce.
Y lo mejor es que no lleva harina, así que se adapta de maravilla a dietas sin gluten o bajas en carbohidratos. Otro gran punto a favor es que se prepara con muy pocos ingredientes, de esos que solemos tener en casa.
El secreto de la receta no está en técnicas complicadas, sino en batir y batir sin miedo hasta que la mezcla se transforme en esa espuma liviana que da nombre al postre.
Ideal para acompañar el mate de la tarde y podés personalizar esta receta con el topping que más te guste: un poco de cacao amargo, canela, frutas frescas, coco rallado o granola crocante.