“Descansar en paz” en Netflix: la historia detrás de la víctima 86 del atentado a la AMIA y la película

Castorina Amarilla Estigarribia denunció que su esposo, la supuesta víctima 86, perdió la vida en el atentado a la mutual judía y cobró la indemnización de $55.000 o dólares en esa época. Así se descubrió el fraude.

“Descansar en paz” en Netflix: la historia detrás de la víctima 86 del atentado a la AMIA y la película
Desenmascarada la farsa: La historia detrás de la víctima 86 del atentado a la AMIA y la película “Descanzar en Paz”

El recuerdo del fatídico 18 de julio de 1994, día en que la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) fue sacudida por un devastador atentado terrorista, sigue latente en la memoria colectiva argentina y hace unas semanas Netflix lanzó una película sobre una de sus víctimas cuya historia dio de qué hablar.

La historia, recordada por Infobae, se remonta a aquel fatídico día en que un coche bomba arrasó con el edificio de la AMIA en Buenos Aires, dejando una estela de destrucción y causando la muerte de en principio 86 personas, según las cifras oficiales. Entre las víctimas figuraba Patricio Irala, un paraguayo quien supuestamente había comenzado a trabajar en la mutual judía ese mismo día.

Sin embargo, la trama dio un giro inesperado seis años después, cuando una investigación descubrió que, en realidad, las víctimas fatales habían sido 85. La víctima número 86, Patricio Irala, había simulado su muerte por las dudas que tenía y huyó a Paraguay. Este suceso inspiró una película recientemente lanzada en Netflix, titulada “Descansar en paz”, dirigida por Sebastián Borenzstein y basada en el libro homónimo de Martín Baintrub.

"Descansar en Paz", la película está disponible en Netflix.
"Descansar en Paz", la película está disponible en Netflix.

La trama de la película, protagonizada por Joaquín Furriel, Griselda Siciliani, Gabriel Goity y Lali González, toma como punto de partida el atentado a la AMIA y la huida de un hombre herido a Paraguay para escapar de sus deudas y proteger a su familia.

LA HISTORIA DETRÁS DE LA PELÍCULA “DESCANSAR EN PAZ”

La esposa de Irala, Castorina Amarilla Estigarribia, aprovechó el caos posterior al atentado para simular la muerte de su esposo y cobrar la indemnización establecida para los familiares de las víctimas ($55.000 o dólares en 1995, año en que lo cobró). Durante años, Irala figuró en el listado oficial de muertos, hasta que la verdad salió a la luz.

Un día después del atentado, Castorina denunció que su esposo había comenzado a trabajar allí el mismo día del atentado y que su esposo era uno de los choferes de la AMIA. Además, declaró que a Patricio Irala lo había contratado “un argentino judío que también había muerto”. Resulta que a la mujer le pidieron dos testigos, los cuales consiguió y así pudo acreditar la veracidad de su testimonio.

Según recopiló Infobae, pasó el tiempo e Irala figuró en la lista oficial de los fallecidos, fue recordado por un árbol en el Corredor de la Memoria y hasta en una placa. También apareció en el libro que editó la AMIA llamada “Sus nombres y sus rostros” el cual publicaron para mantener la memoria de las víctimas. “Se desconocen otros datos y las circunstancias por las que se hallaba en las inmediaciones de la AMIA”, se leía sobre él.

Esto decía en el libro de la AMIA sobre Patricio Irala. Foto: Gentileza Infobae.
Esto decía en el libro de la AMIA sobre Patricio Irala. Foto: Gentileza Infobae.

La mentira llegó a su fin 5 años después cuando Aarón Edry, jefe de seguridad de la AMIA, dijo en una declaración que la mutual no tenía choferes y que nunca trabajó allí alguien con el nombre de Patricio Irala.

Cuando el juez Galeano comenzó a investigar al matrimonio, Castorina ya había retornado a su país de origen, Paraguay. Finalmente, en enero del 2001, la Unidad de Investigaciones Antiterroristas de la Policía Federal encontró a Irala viviendo en Luque, un pueblo a 14 kilómetros de la capital Asunción. Allí el comisario inspector Jorge Palacios le tomó declaración.

La Unidad de Investigaciones Antiterroristas de la Policía Federal encontró a Patricio Irala, vivo, en Paraguay. Luego se supo que el hombre no tenía nada que ver con lo hecho por Castorina. Foto: Gentileza Infobae.
La Unidad de Investigaciones Antiterroristas de la Policía Federal encontró a Patricio Irala, vivo, en Paraguay. Luego se supo que el hombre no tenía nada que ver con lo hecho por Castorina. Foto: Gentileza Infobae.

En ese momento la supuesta víctima tenía 48 años y seis hijos, negó la acusación y pudo acreditar que nunca se había mudado de Paraguay. El caso se hizo público y Castorina Amarilla Estigarribia, desde el país vecino, habló en Radio Mitre y sostuvo que “no era una estafadora” y dijo que en realidad al hombre que encontraron en Luque (su nueva pareja) era un homónimo del hombre que había muerto en el atentado: “Solo Dios y la Virgen sabrán cómo aparecieron dos hombres con el mismo nombre. Yo corrí de un Patricio y fui a salir a otro Patricio. Lo que está pasando es todo una confusión”.

Castorina dijo que su marido supuestamente muerto en el atentado a la AMIA se llamaba igual a su pareja actual. Foto Gentileza Infobae.
Castorina dijo que su marido supuestamente muerto en el atentado a la AMIA se llamaba igual a su pareja actual. Foto Gentileza Infobae.

Luego un artículo de La Nación de Paraguay reveló que en el Departamento de Identificaciones de la Policía Nacional había registrados cinco hombres llamados Patricio Irala y que todos nacieron un 17 de marzo pero de distintos años.

Patricio Irala junto a su hija. Foto Gentileza Infobae.
Patricio Irala junto a su hija. Foto Gentileza Infobae.

Finalmente, la justicia argentina no creyó en la insólita coincidencia, descubrió el fraude y emprendió acciones legales contra Castorina, quien se vio obligada a enfrentar cargos por defraudación en perjuicio de la Administración de Justicia. La mujer fue embargada por 60 mil dólares. Aunque se solicitó su extradición desde Paraguay, las leyes locales impidieron su enjuiciamiento, dejando impune su delito.

Cuando se descubrió la verdad, Castorina Amarilla Estigarribia dijo que tuvo dos parejas con el mismo nombre y que el segundo de ellos era el que había muerto en la AMIA. Foto: Gentileza Infobae.
Cuando se descubrió la verdad, Castorina Amarilla Estigarribia dijo que tuvo dos parejas con el mismo nombre y que el segundo de ellos era el que había muerto en la AMIA. Foto: Gentileza Infobae.

“El derecho de acusar, salvo excepción expresa, se prescribe:... a los dos años, cuando es de penitenciaría hasta 3 años, suspensión o destitución”, informó Infobae sobre el artículo 116 del Código Penal Paraguayo. Esto quiere decir que entre el 7 de agosto de 1995, cuando Castorina cobró el dinero y el 27 de febrero de 2001 cuando comenzó la causa por estafa, ya se había superado el tiempo para accionar judicialmente.

Finalmente, la mujer se quedó en Paraguay y pudo disfrutar del dinero, pero con 35 mil dólares, ya que según medios locales el resto lo gastó en “los cerebros del caso, gestores y abogados porteños”.

Castorina Amarilla Estigarribia junto a su hija. Foto: Gentileza Infobae.
Castorina Amarilla Estigarribia junto a su hija. Foto: Gentileza Infobae.

Hoy, más de dos décadas después, Patricio Irala vive en Paraguay, mientras que Castorina Amarilla continúa su vida, dedicada ahora a la política, tras haber trabajado en el Congreso de la Nación hasta el año pasado. Sin embargo, el dolor y la indignación persisten entre aquellos que fueron engañados por esta farsa, y la AMIA retiró todo homenaje a Irala de sus recordatorios en memoria de las víctimas, estableciendo en 85 el número oficial de muertos en el atentado.

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