18 de marzo de 2026 - 16:25

Conrado Estol, neurólogo: "Dormir menos de 7 horas se asocia con mayor riesgo de hipertensión, diabetes, obesidad"

Dormir menos de 7 horas por noche no solo genera cansancio, sino también tiene consecuencias concretas sobre la salud física y mental.

En un contexto donde el ritmo cotidiano empuja a dormir cada vez menos, los especialistas insisten en que recortar horas de descanso no es una decisión inocua. Lejos de tratarse solo de levantarse cansado, la falta de sueño tiene consecuencias concretas sobre la salud física y mental.

El neurólogo y referente en salud y bienestar, Conrado Estol, que cuenta con más de un millón y medio de seguidores en redes sociales donde difunde contenidos médicos, lo resume de manera directa: “Dormir menos de 7 horas regularmente no es solo cansancio al día siguiente. Es un estrés biológico para el cuerpo”.

Por qué no es bueno para la salud dormir menos de 7 horas

La explicación tiene base fisiológica. Durante la noche, el organismo activa una serie de procesos esenciales para su funcionamiento. “Durante el sueño el cerebro limpia sustancias tóxicas que se acumulan durante el día. El sistema cardiovascular baja su actividad. Las hormonas se reorganizan”, detalla el especialista.

Cuando ese descanso no alcanza, esos mecanismos quedan incompletos. Es decir, el cuerpo no logra “resetearse” de manera adecuada. “Cuando dormimos poco, todo ese proceso queda incompleto”, advierte Estol.

Las consecuencias no tardan en aparecer, y no se limitan a la fatiga. La evidencia científica muestra una relación directa entre la falta de sueño y distintas enfermedades. “Dormir menos de 7 horas se asocia con mayor riesgo de hipertensión, diabetes, obesidad, deterioro cognitivo y enfermedad cardiovascular”, enumera el neurólogo.

Mal dormir
La falta de sueño influye directamente en las decisiones de las personas.

La falta de sueño influye directamente en las decisiones de las personas.

Cuántas horas es saludable dormir

En ese sentido, el descanso se ubica al mismo nivel que otros hábitos tradicionalmente asociados con la salud. “El sueño es uno de los pilares de la longevidad, al mismo nivel que el ejercicio y la alimentación”, sostiene.

La recomendación general para adultos es clara y se mantiene estable en la mayoría de las guías médicas. “Entre 7 y 8 horas por noche, en horarios regulares y de buena calidad”, indica Estol. Sin embargo, el especialista hace una aclaración clave: no alcanza solo con cumplir la cantidad de horas.

“Alguien puede dormir 7 horas pero si por estrés o lo que sea no tiene suficiente sueño profundo, la calidad no es buena. Entonces ese sueño no es óptimo”, explica.

En definitiva, el descanso saludable combina dos variables fundamentales: duración y calidad. Dormir menos no es un logro ni una muestra de productividad. Es, en muchos casos, una señal de alerta.

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