Seguramente te pasó: estás terminando el día y aparece ese antojo incontrolable de algo dulce. El problema es que los postres o chocolates industriales suelen ser pesados y cargados de calorías vacías a última hora de la noche.
¿Te agarró antojo de dulce antes de dormir? Olvidate de los chocolates. Conocé el postre de dos ingredientes que sacia, es liviano y no tiene harinas.
Seguramente te pasó: estás terminando el día y aparece ese antojo incontrolable de algo dulce. El problema es que los postres o chocolates industriales suelen ser pesados y cargados de calorías vacías a última hora de la noche.
Para esos momentos de debilidad nocturna, existe una combinación imbatible que es tendencia por su simpleza. Con solo dos ingredientes que seguro tenés en la heladera, podés armar un postre liviano que no te va a dejar con sensación de pesadez.
Se trata de la mezcla de yogur griego y miel. Esta opción es ideal para satisfacer la necesidad de azúcar sin sobrecargar el cuerpo, permitiéndote descansar mejor mientras disfrutás de algo rico, rápido y natural.
La clave de este postre está en su composición nutricional. El yogur griego es naturalmente rico en proteínas, lo que ayuda a mantener la sensación de saciedad y a calmar el hambre nocturna de manera efectiva. Por su parte, la miel aporta ese dulzor que el cerebro pide sin necesidad de recurrir a aditivos artificiales ni azúcar refinada.
A diferencia de los dulces clásicos, esta preparación no contiene harina blanca, manteca ni azúcares industriales. Es, básicamente, un capricho saludable que podés preparar en menos de un minuto siguiendo estos pasos:
Si bien la base de dos ingredientes es excelente, podés darle una nueva dimensión de sabor con pequeños agregados que sigan siendo ligeros. La versatilidad del yogur griego permite jugar con texturas y aromas sin perder el enfoque saludable:
Es importante recordar que, aunque es una opción mucho mejor que cualquier dulce procesado, la regla de la moderación siempre se aplica. Como capricho ocasional antes de ir a dormir, este dúo de yogur y miel es el aliado perfecto para cuidar la línea sin sufrir por las ganas de algo dulce.