Si hay una receta que se lleva todos los aplausos para acompañar los mates de la tarde es sin dudas el chipa, con una textura que cruje por fuera pero es tierna por dentro. Muy diferente a lo que se piensa, es muy fácil de hacer y con ingredientes que podés tener en tu cocina.
Aunque el chipa es originario del litoral argentino y también muy tradicional en Paraguay y Brasil, hace rato que se ganó un lugar en la mesa de todo el país. Se vende en panaderías, se consigue congelado, pero nada se compara con hacerlo casero, fácil y con lo que tenés a mano en casa.
Además, se puede hacer sin mandioca, sin gluten y con pocos ingredientes. Ideal para esos momentos en los que te pica el antojo, tenés ganas de algo salado para acompañar el mate y no querés estar horas en la cocina. Además, es una receta alta en proteínas, para después del gimnasio, como colación o simplemente para disfrutar sin culpa.