El pasado 29 de noviembre, el BIOPARC Fuengirola, en Andalucía, fue escenario de un evento que dejó mudos tanto a los presentes como a los científicos: el nacimiento de una cría de gorila a plena luz del día. Ocurrió en el recinto exterior, ante la mirada atónita de los visitantes que paseaban por el lugar en ese instante.
Aunque el equipo técnico del parque tenía todo preparado en el recinto interior para el alumbramiento, la hembra Wefa decidió que el mejor lugar para traer a su cría al mundo era el exterior, un espacio que le resultaba familiar y seguro.
Para Jesús Recuero, director técnico y veterinario de BIOPARC Fuengirola, esta fue una decisión completamente natural. Según el experto, este comportamiento refleja el "alto nivel de bienestar y confianza" que siente el animal en su entorno actual.
Tras el alumbramiento, ocurrido exactamente a las 14:50 horas, los presentes observaron una escena digna de un documental de la BBC. Wefa comenzó a limpiar a su bebé con extrema delicadeza, para luego abrazarlo y olfatearlo mientras el resto de la manada se acercaba con curiosidad y respeto.
Embed - El nacimiento de un gorila en Bioparc Fuengirola marca un hito en la conservación europea
El legado de "Ernie": un nombre con historia
Este nacimiento no es solo una noticia tierna para las redes sociales; es un logro extraordinario dentro del Programa Europeo de Especies Amenazadas(EEP). La cría se convirtió en el primer gorila nacido en España en 2025 y apenas el segundo registrado en toda Europa en lo que va del año.
La llegada de este pequeño es clave para una subespecie catalogada como "En Peligro Crítico de Extinción" por la UICN, amenazada por la pérdida de hábitat y la caza furtiva. Su presencia refuerza las interacciones sociales del grupo y garantiza la transmisión de comportamientos culturales entre generaciones.
Para completar la historia, el público participó masivamente en una votación popular para elegir el nombre. Con el 44 % de los votos, la cría fue bautizada como Ernie. El nombre es un emotivo homenaje a Ernest, un gorila emblemático que fue símbolo del parque hasta su muerte en 2017 a los 45 años. Hoy, el pequeño Ernie continúa ese legado de esperanza.