La combinación de ingredientes simples como el ajo y el agua oxigenada se ha consolidado como una alternativa natural dentro del cuidado y limpieza de las plantas cultivadas en agua o en sustratos muy húmedos. La propuesta apunta a optimizar un proceso central para el desarrollo vegetal: la salud de las raíces y su capacidad de absorber nutrientes.
El método se volvió conocido por la difusión de la creadora de contenido Saadia Borrajo (@dehuertayjardin), referente de jardinería en redes sociales.
Por qué se deben cuidar las plantas de esta manera
En sistemas de cultivo sin suelo, en plantas en agua o en macetas con sustratos que retienen mucha humedad, las raíces suelen sufrir la acción de hongos, bacterias y la falta de oxígeno. Esa combinación puede derivar en pudrición radicular, debilitamiento general de la planta y menor rendimiento. Frente a ese escenario, la mezcla de “dientes de ajo y agua oxigenada” aparece como un recurso complementario que no reemplaza a los fertilizantes, pero que mejora las condiciones del entorno radicular.
Materiales necesarios
- 1 diente de ajo
- Agua limpia
- Agua oxigenada (peróxido de hidrógeno de uso doméstico)
- 1 recipiente con capacidad mínima de 1 litro
- Colador
- Cucharita medidora
- Regadera o recipiente para riego
Paso a paso
- Pelar un diente de ajo.
- Pisar el diente de ajo de forma suave para liberar sus compuestos.
- Colocar el ajo pisado en un recipiente con un litro de agua limpia.
- Dejar reposar la mezcla durante 12 horas.
- Colar el líquido y desechar el ajo sólido.
- En otro recipiente, preparar la solución de agua oxigenada mezclando una cucharadita por cada litro de agua limpia.
- Utilizar el agua con ajo como riego ocasional sobre el sustrato o el medio donde se encuentren las raíces.
- Aplicar la solución de agua oxigenada únicamente en plantas cultivadas en agua o cuando las raíces presenten signos de falta de oxígeno.
- Repetir las aplicaciones cada 10 a 15 días, sin exceder la frecuencia indicada.