Un truco simple y efectivo permite mejorar la limpieza de tu parrila para quitar los restos quemados, una ventaja clave en los días de vacaciones y descanso. La limpieza de la rejilla se volvió una de las principales preocupaciones durante las celebraciones del verano, cuando el uso intensivo provoca acumulación de residuos que se adhieren con facilidad.
Durante esta época, los encuentros se repiten y la parrilla se somete a un ritmo de uso constante. Mantenerla limpia después de cada asado no solo mejora el resultado final de la carne, sino que también previene la aparición de sabores que se mezclan de un asado a otro.
Cómo limpiar una parrilla oxidada con ingredientes que tenés en casa
Materiales necesarios
- Papel aluminio.
- Cepillo con cerdas duras para superficies metálicas.
- Papel de cocina en cantidad suficiente.
- Un recipiente con agua.
- Guantes de limpieza resistentes al calor (opcional pero recomendados).
- Una bolsa para residuos.
Esto ocurre si limpiás la parrilla con cebolla. (Imagen ilustrativa / Web)
Paso a paso para la limpieza
- Finalizado el asado, dejar la parrilla sin uso durante algunos minutos hasta que la temperatura descienda. La superficie debe estar tibia, no caliente, ya que el calor excesivo puede provocar quemaduras y también volver menos efectivo el desprendimiento de los restos carbonizados.
- Retirar manualmente, con ayuda de un papel de cocina seco, los restos grandes de carbón, cenizas sueltas y fragmentos de comida visibles. Colocar estos residuos en una bolsa aparte para evitar que se dispersen.
- Cortar una hoja amplia de papel aluminio y formar un bollo compacto. La consistencia firme del bollo es clave para que pueda raspar sin deformarse y sin dañar la rejilla.
- Pasar el bollo de aluminio por toda la superficie de la parrilla, siguiendo el sentido de las varillas. Aplicar presión en las zonas donde se observe mayor acumulación de restos quemados. Realizar movimientos repetidos hasta notar que la suciedad comienza a desprenderse.
- Detenerse especialmente en las áreas donde suele gotear grasa, ya que allí se forman capas más adheridas. En esos sectores, reforzar el frotado con el aluminio hasta eliminar la mayor parte de la incrustación.
- Una vez desprendidos los restos más duros, retirar los residuos sueltos con papel de cocina seco y descartarlos en la bolsa.
- Humedecer ligeramente un papel de cocina en el recipiente con agua. No empaparlo, solo lo suficiente para que arrastre partículas sin dejar la superficie mojada en exceso.
- Pasar el papel húmedo por toda la parrilla para limpiar polvo de carbón, restos finos y cualquier residuo que haya quedado tras el raspado con aluminio.
- Dejar la parrilla al aire durante unos minutos para que se seque por completo antes de taparla o guardarla.