14 de agosto de 2026 - 22:45

ADN de dos antiguos habitantes de Japón revela un cambio poblacional inédito ocurrido durante miles de años

Los genomas de una mujer Jomon de hace más de 8.000 años y un hombre Yayoi de hace unos 2.200 años permitieron identificar diferencias genéticas clave.

Reconstruir la vida de una persona que murió hace más de ocho milenios a partir de sus restos óseos es una tarea extraordinaria. En Japón, además, representa un desafío particular debido a las condiciones ambientales. El clima cálido y húmedo de buena parte del archipiélago y la acidez de sus suelos favorecen la degradación del ADN antiguo.

Como consecuencia, muchos restos humanos recuperados anteriormente solo habían permitido obtener secuencias parciales o genomas de baja cobertura.

Las claves del clima

Un equipo dirigido por Koji Ishiya, de la Universidad de Kanazawa, logró superar parte de esas dificultades. En un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), los investigadores presentan dos genomas antiguos de gran calidad procedentes del Japón continental.

El primero corresponde a IY1, una mujer del periodo Jomon Inicial que vivió aproximadamente entre 8.300 y 8.200 años antes del presente. El segundo pertenece a DO, un hombre del periodo Yayoi Medio que vivió entre 2.306 y 2.238 años antes del presente.

La distancia temporal entre ambos individuos es de casi 6.000 años y permite comparar dos momentos muy diferentes de la Prehistoria japonesa.

La calidad de las muestras también resulta excepcional. El genoma de IY1 presenta una cobertura autosómica cercana a 68 veces, mientras que el de DO alcanza aproximadamente 47 veces. Además, los investigadores estimaron niveles de contaminación inferiores al 1 %.

Esta resolución permite analizar aspectos que normalmente resultan difíciles de estudiar en ADN antiguo fragmentado, como transformaciones demográficas y variaciones en genes específicos.

Una mujer Jomon y un hombre Yayoi con historias genéticas diferentes

Los genomas muestran que las poblaciones a las que pertenecieron ambos individuos siguieron trayectorias distintas.

IY1 se agrupa genéticamente con otros individuos Jomon conocidos. Los análisis indican que esta población pertenece a un linaje que se separó tempranamente de otras poblaciones de Asia oriental y que posteriormente dejó parte de su herencia genética en las poblaciones japonesas actuales.

El caso de DO presenta un panorama diferente. El hombre del periodo Yayoi está genéticamente más próximo a poblaciones continentales de Asia oriental y a los habitantes actuales del Japón continental. Su genoma también contiene un componente relacionado con antiguas poblaciones del noreste de Asia que no está presente en IY1.

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