Arqueólogos subacuáticos han localizado un naufragio de hace 2.400 años frente a las costas de Monasterace, en Calabria. El hallazgo revela un cargamento de más de 300 ánforas de vino que pertenecieron a las redes comerciales de la antigua Magna Grecia. La disposición de la carga en el lecho marino del mar Jónico llamó la atención de los expertos. Las ánforas se encuentran en dos concentraciones separadas por un espacio de diez metros. Los análisis indican que esta brecha no es un rastro de la antigüedad, sino el efecto destructivo provocado por las redes de arrastre de barcos pesqueros contemporáneos.
¿Por qué decidieron rescatar las 300 ánforas del yacimiento griego?
Aunque la Convención de la UNESCO de 2001 suele recomendar dejar los hallazgos en su ubicación original, el riesgo de destrucción permanente ha obligado al Ministerio de Cultura de Italia a cambiar la estrategia. La profundidad de 90 metros y la falta de oxígeno en el sedimento han mantenido la cerámica en buen estado, pero el impacto mecánico de la pesca amenaza con moler los restos. Por ello, se ha decidido la recuperación total de la carga.
El estilo de las piezas permite situar el hundimiento entre los siglos V y IV a. C.. En esa época, la región vivía el esplendor de la Magna Grecia, con ciudades independientes como Crotona o Siracusa compitiendo por el control del Mediterráneo. La ubicación del pecio cerca de la antigua polis de Kaulon sugiere que el barco pudo ser parte de una red de transporte regional de vino y aceite de oliva antes de la destrucción de la ciudad en el 388 a. C..
La empresa responsable del proyecto eólico ha modificado la ubicación de los aerogeneradores para proteger el yacimiento y otras áreas ecológicamente sensibles. Antes de extraer las piezas, el equipo de Alessandra Ghelli utilizará fotogrametría de alta resolución para documentar sistemáticamente cada objeto en su posición actual. Este estudio permitirá reconstruir con precisión las rutas marítimas que conectaban las colonias griegas del sur de Italia hace más de dos milenios.