1 de julio de 2026 - 10:01

Dejó Buenos Aires a los 42 años, construyó una casa de barro con sus propias manos y hoy vive con su hijo en la montaña

La vivienda utiliza la técnica milenaria de la quincha, cuenta con techos vivos y paneles solares, permitiendo a Jésica vivir de forma autónoma junto a su hijo en la montaña.

Jésica Belletti, una exprofesora de 42 años, decidió abandonar la vida urbana en Buenos Aires para radicarse en el Valle de Traslasierra, Córdoba. Allí, construyó con sus propias manos una casa hexagonal de 30 metros cuadrados utilizando barro, paja y madera, un proyecto que transformó su realidad personal y profesional.

La estructura se basa en la técnica de la quincha, que consiste en una armazón de madera rellena con una mezcla de barro y paja. Esta combinación aporta ligereza y flexibilidad, propiedades que hacen a la vivienda especialmente resistente ante posibles movimientos sísmicos, una característica valorada en las regiones andinas.

image

¿Cómo es el diseño hexagonal de la casa de barro?

El formato hexagonal de la planta permite una distribución de esfuerzos más eficiente que las construcciones cuadradas tradicionales. En un espacio de solo cinco por seis metros, esta geometría elimina rincones muertos y mejora la sensación de amplitud interna, integrando el dormitorio, la cocina y el área de estar en un solo ambiente.

Las paredes de tierra cruda ofrecen una alta inercia térmica, lo que significa que mantienen el interior fresco durante los veranos intensos y conservan el calor en el invierno. Este confort pasivo se complementa con un techo vivo cubierto de plantas suculentas, que actúa como aislante natural y ayuda a integrar visualmente la obra con el paisaje de la montaña.

La vivienda es un ejemplo de autonomía en un entorno rural. Para obtener electricidad, Jésica instaló paneles solares que alimentan electrodomésticos básicos, mientras que el suministro de agua proviene de cursos naturales cercanos y sistemas de captación de lluvia. Solo se utilizó cemento en la cimentación; el resto de la obra se realizó con materiales locales y atóxicos.

image

¿Cómo pasó de la autoconstrucción a trabajar en bioconstrucción?

En diciembre de 2023, Jésica dio a luz a su hijo Kunturi dentro de la casa que ella misma había levantado un año antes. Esta experiencia personal marcó el inicio de una nueva etapa laboral, ya que el conocimiento adquirido en la obra la llevó a trabajar profesionalmente en bioconstrucción para otras familias de la zona.

Actualmente, el Valle de Traslasierra se ha convertido en un polo de este tipo de técnicas en Argentina. El trabajo suele ser colectivo y participativo, permitiendo que las familias interesadas aprendan el método mientras levantan sus muros. Esta forma de construir reduce drásticamente los costos de transporte y materiales, facilitando el acceso a una vivienda digna sin depender de la industria pesada.

LAS MAS LEIDAS