Con la llegada de junio, muchos creen que el trabajo en el jardín disminuye. Sin embargo, para quienes saben de jardinería, este es uno de los momentos más importantes del año. Las bajas temperaturas pueden parecer una limitación, pero en realidad representan una oportunidad perfecta para comenzar la siembra de numerosas plantas que estarán listas para desarrollarse con fuerza en agosto.
Sembrar ahora permite que las semillas aprovechen el ritmo natural de las estaciones y lleguen fortalecidas al final del invierno.
El secreto de los jardineros para adelantarse a la primavera
En jardinería, existe una regla muy conocida: quien siembra en invierno cosecha resultados antes que los demás. Muchas especies necesitan semanas o incluso meses para desarrollar raíces fuertes antes de comenzar su crecimiento más intenso.
Por eso, durante junio, numerosos aficionados y expertos aprovechan para iniciar almácigos protegidos o sembrar directamente en sectores resguardados del jardín.
Las plantas que se siembran ahora suelen adaptarse mejor a los cambios de temperatura y llegan a agosto con una ventaja considerable.
Las 19 semillas ideales para sembrar en junio
Según recomendaciones de organismos como el INTA y calendarios de siembra utilizados en Argentina, estas son algunas de las semillas más recomendadas para comenzar durante junio:
- Lechuga
- Espinaca
- Acelga
- Rúcula
- Arveja
- Haba
- Cebolla
- Puerro
- Remolacha
- Zanahoria
- Perejil
- Cilantro
- Caléndula
- Pensamiento
- Amapola
- Lupino
- Alyssum
- Dianthus
- Boca de dragón
Muchas de estas plantas soportan temperaturas bajas y desarrollan sus raíces lentamente durante el invierno para acelerar su crecimiento cuando los días comienzan a alargarse.
Además, varias especies ornamentales aportarán flores y color justo cuando el resto del jardín empiece a despertar.
Cómo aumentar las probabilidades de éxito
Uno de los errores más comunes en jardinería es sembrar demasiado profundo. En general, las semillas pequeñas necesitan apenas una fina capa de tierra para germinar correctamente.
También es importante mantener una humedad constante sin encharcar el suelo. Durante junio, el frío reduce la evaporación, por lo que suele ser necesario regar menos que en verano.
Los almácigos ubicados cerca de una ventana luminosa o en pequeños invernaderos caseros suelen ofrecer excelentes resultados para muchas plantas.
Si comenzás ahora, cuando llegue agosto vas a notar los primeros brotes vigorosos y un jardín mucho más adelantado que el de quienes esperan la llegada de la primavera para empezar a sembrar. Después de todo, en jardinería, gran parte del éxito consiste en saber trabajar con tiempo y aprovechar cada estación.