El futbolista Daniele Cacia (Bologna) y su representante, Gianluca Fiorini, intercambiaron amenazas e injurias vía sms y whatsapp, por lo que el Tribunal Federal de la Federación Italiana de Fútbol les impuso sendas sanciones luego de haberse notificado del hecho.
El jugador fue sancionado con un partido de suspensión y 6.000 euros de multa y el segundo con una inhabilitación de cuatro meses.
Para el Tribunal Federal de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), ambos violaron el artículo 1 Bis del Código de Justicia Deportiva.
“Los clubes, directivos y atletas están llamados a respetar las normas federales y tienen que comportarse según los principios de lealtad y corrección en cualquier relación que tenga que ver con la actividad deportiva”, dice el artículo.
La FIGC publicó el diálogo completo:
“Dentro de nada te pedirán que devuelvas tu sueldo al Bologna, en el sentido de que tu sueldo no justifica un rendimiento tan bajo del Bologna”, empezó el apoderado.
“Vení vos, que igual marcas más que nosotros (…) Si tenés algún problema venite y lo arreglamos cara a cara, si no, no vuelvas a escribirme, eres un pobre hombre que busca gloria en un mundo que no te pertenece. En mi casa los cobardes no contestan al móvil”, contestó el futbolista de 31 años.
“Estaba en el baño y por eso no contestaba”, respondió el agente.
“Estabas en el sitio correcto, los mierdas (sic) están en el baño”, replicó Cacia.
Hasta que llegaron las amenazas del jugador. “Si volvés a nombrar a mi hijo, sabé que te voy a masacrar allá donde te encuentre”. O: “No se te olvide que soy calabrés y los calabreses nunca olvidan…”
Fuente: lagazzettadellosport.com