“Prudencia”: la UCR evita ir al choque por el DNU y opina que Milei “está haciendo lo que prometió”

En el Congreso, los radicales mendocinos estudian los próximos pasos del Gobierno nacional y esperan las repercusiones de la medida en la Justicia. En la provincia, Cornejo convocó a una reunión de gabinete para analizar el paquete.

“Prudencia”: la UCR evita ir al choque por el DNU y opina que Milei “está haciendo lo que prometió”
Cornejo con los integrantes de su gabinete en Casa de Gobierno.

En el oficialismo mendocino no hay, todavía, ninguna definición concluyente sobre el mega DNU del presidente Javier Milei. El análisis del articulado es exhaustivo, en Mendoza y en el Congreso nacional. Allá, en Buenos Aires, la instrucción política en los bloques de Juntos por el Cambio se resume en una palabra: “prudencia”. Acá, en Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo estudia las medidas con su gabinete.

Pocas voces radicales hablan del estado de situación después de que Milei anunciara la bomba del decreto de necesidad y urgencia que desregula la economía y cuyos efectos múltiples todavía resultan difíciles de sintetizar para todos. “El radicalismo en general ha pedido prudencia, que bajemos los decibeles. Anoche había de todo en Juntos por el Cambio. Muchas opiniones divergentes”, confió una fuente del Congreso. Además, algunos legisladores apoyan silenciosamente la medida: “Milei está haciendo lo que dijo que iba a hacer y si intentaba hacerlo enviando los proyectos al Congreso, se le iban a ir los cuatro años”.

La “prudencia” solicitada tiene que ver con los próximos capítulos de esta historia, muchos de ellos, desconocidos. Hasta primera hora de hoy, el mega DNU no ingresaba todavía al Congreso. Los siguientes pasos formales tienen que ver, en primera instancia, con una convocatoria oficial para el tratamiento de la pieza en la comisión Bicameral que trata los DNU. Eso corre por cuenta de los delegados de Milei en el Congreso, la vicepresidenta Victorial Villarruel y el presidente de Diputados, Martín Menem. En el medio pueden pasar muchas cosas.

Los legisladores, en definitiva, sólo tienen la posibilidad de avalar el DNU en su totalidad o rechazarlo. No hay puntos intermedios. Después de la discusión en la comisión, el mega decreto va al recinto y alcanza con que una de las dos cámaras lo apruebe para que quede convalidado.

Ayer a la mañana, el asesor y exministro de Gobierno Víctor Ibáñez le pasó al bloque radical una hoja de ruta a los senadores. Explicó aspectos técnicos sobre la discusión parlamentaria. Milei tiene 10 días para enviar el DNU y la comisión bicameral, otros 10 días para discutirlo y dar despacho al respecto.

La variable en el medio es que todo depende de que las autoridades legislativas convoquen o no a la comisión de análisis. “Muchos decretos han quedado estancados porque la bicameral no se conformaba, pasó muchas veces durante el kirchnerismo”, advierten algunos radicales.

Otro elemento que juega es que la comisión bicameral de los DNU tampoco tiene confirmados sus miembros y autoridades. Todas las comisiones están pendientes, ya que solamente se eligieron las autoridades de cámara.

En este sentido, la semana pasada, Villarruel y varios sectores no peronistas se unieron para que la vicepresidenta tuviera los votos necesarios para designar al presidente provisional del Senado. Se habló de una “nueva mayoría”, pero un legislador fue más sincero sobre el sentido de unidad en este sector: “Estamos pegados con moco”.

Así y todo el acercamiento entre libertarios y otros espacios no peronistas permitió que la frágil nueva mayoría tuviera otra ventaja, al menos en el Senado. De los ocho miembros que tiene la Cámara Alta en la Bicameral de los DNU, cinco pertenecen a este sector y el kirchnerismo tiene apenas tres. Son 16 en total.

Lo cierto es que el Congreso es sólo uno de los escenarios para el debate del DNU de Milei. El otro terreno es la Justicia, donde se espera una catarata de amparos contra la medida del Presidente. En tribunales tienen algo a favor: allí sí puede ser bochado en forma parcial el decreto de Milei. Otra razón para que a los radicales les convenga ser “prudentes” y esperar.

Mientras tanto, en Mendoza, el radicalismo se sumergió en una discusión por el momento hermética. Hasta los legisladores oficialistas fueron convocados a la Casa de Gobierno para una reunión de gabinete. No hizo falta consultar sobre el temario. Pero ningún funcionario habló.

El gobernador Cornejo estuvo esta semana con Milei en la Casa Rosada, junto al resto de los gobernadores. Recibió un cachetazo presidencial cuando se quejó de las retenciones a la industria vitivinícola, que no será retiradas. No se quejó.

Hoy, en medio de la turbulencia, en cambio Milei le dio una noticia positiva: retrotraerá la medida del impuesto a las Ganancias “para que las provincias puedan reencauzar sus cuentas”. O sea, Mendoza contará finalmente con más fondos de coparticipación federal el año que viene. Otra razón para ser “prudente” con el ruidoso DNU, en una provincia que votó mayoritariamente a Milei.

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