Portezuelo, la “obra maldita” que ya lleva medio siglo de idas y vueltas

La represa en Malargüe empezó a proyectarse en 1969, como parte de una serie de diques para regular el Río Colorado. Cuando parecía arrancar, otra vez su construcción se frena.

Los vientos políticos cambiaron. Con Mauricio Macri en la presidencia, Alfredo Cornejo y María Eugenia Vidal en las gobernaciones de Mendoza y Buenos Aires respectivamente, Portezuelo del Viento avanzaba sobre las turbulencias que siempre planteó el histórico rencor de La Pampa por las aguas del río Atuel.

Macri estaba convencido de hacer la obra. En 2015, durante la campaña, Cornejo y Macri hablaron alguna vez del tema y, como ingeniero, el que sería presidente estaba al tanto de la obra y sus implicancias. Asi, bajo la conducción de Macri, las otras dos provincias de la cuenca del río Colorado, Río Negro y Neuquén, adherían por necesidad o por acuerdos políticos.

Hoy los tiempos son diferentes. Alberto Fernández necesita de los gobernadores peronistas como contrapeso y La Pampa presiona. A eso hay que sumar la necesidad de mantener contra la cuerdas a una provincia gobernada por el radicalismo para lograr que también cambien los vientos políticos en Mendoza.

Así, la política olvida que Portezuelo del Viento, que con el revés que sufrió el viernes ya es una obra “maldita” para Mendoza, nació como una herramienta para regular el caudal del río Colorado. Con acuerdo de todas las provincias, incluida la que más la resiste ahora: La Pampa.

El financiamiento de la obra

En 1998, Arturo Lafalla inició una demanda judicial contra el gobierno nacional por lo que Mendoza dejaría de percibir en coparticipación, tras la extensión de la promoción industrial en las provincias vecinas que firmó Carlos Menem en 1996.

En 2003 el reclamo tuvo dictamen positivo de la Procuración general de la Nación, que encabezaba el mendocino Nicolás Becerra (quien se excusó de participar de esa decisión). Esa causa se cerró con un acuerdo entre la Nación y la Provincia, firmado por Néstor Kirchner y Julio Cobos en 2006: en ese convenio la primera se comprometió a pagar la construcción de la represa como resarcimiento.

Julio Cobos y Néstor Kirchner en 2006.
Julio Cobos y Néstor Kirchner en 2006.

El año pasado, Cornejo y Macri firmaron el acuerdo final para recibir ese resarcimiento y poder hacer la licitación para iniciar la obra. El acuerdo fue por 1.023 millones de dólares que la Nación pagaría a lo largo de cinco años y en 21 cuotas. La primera se pagó en octubre del año pasado y cuando asumió Alberto Fernández pagó dos cuotas más. Ahora, con el freno que le puso el Coirco la pregunta es: ¿Llegarán las cuotas siguientes?

La cuenca del río Colorado

El río Colorado recorre cinco provincias: nace con el aporte de los ríos Grande (Mendoza), Barrancas y Valenzuela (Neuquén), es el límite natural entre La Pampa y Río Negro, y pasa por la porción de tierra más austral de Provincia de Buenos Aires, para desembocar en el Atlántico.

Las negociaciones entre todas las provincias para distribuir el caudal del río Colorado arrancaron en 1956. En noviembre de 1969 llegaron a un preacuerdo, conocido como el acta 4, en la que se menciona la necesidad de regular el río con seis embalses con el objeto de sostener el riego en toda la cuenca. Esa acta introduce la necesidad de construir Portezuelo del Viento, además de otro embalse en Bardas Blancas (Malargüe), y otros cuatro más aguas abajo.

En 1970, la Secretaría de Recursos Hídricos de la Nación firma con el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT por sus siglas) para hacer los estudios de aprovechamiento integral de toda la cuenca. En el informe del MIT se propone la realización de siete represas, una más que en el acta 4, que acumularían 32.900 hectómetros cúbicos para regular el caudal del Colorado y poder regar hasta 762 mil hectáreas en todas las provincias de la cuenca. Dos de esas represas son en Mendoza: Portezuelo del Viento y Bardas Blancas. Allí también aparece el trasvase de aguas del río Grande al Atuel.

Nota relevante: una de esas siete represas propuestas por el MIT es Casa de Piedra, que fue construida entre La Pampa y Río Negro.

Ese informe, que fue revisado por las provincias y la Nación, es incluido en el acuerdo interprovincial en octubre de 1976, refrendado por la ley 21.611 de agosto de 1977, en la que se crea el Comité Interjurisdiccional del Rio Colorado (Coirco) como organismo encargado de la regulación del río Colorado. Allí también estaba la firma de La Pampa.

Las cuentas pendientes

La Pampa tiene una pelea pendiente con Mendoza por las aguas del río Atuel, una eterna disputa que está en manos de la Corte Suprema de la Nación.

En esa provincia argumentan que Mendoza “nos robó un río” con la construcción de El Nihuil y Valle Grande. Según los vecinos, esos diques cortaron el agua y borraron del mapa los bañados del Atuel, en el oeste de esa provincia. Ese es el origen de la animosidad de los pampeanos con los mendocinos. Por eso rinde a la dirigencia política pampeana pelearse con Mendoza.

La Corte nacional intervino dos veces en la pelea. En 1987, sentenció que Mendoza tenía que regar 75 mil hectáreas y dejar pasar el excedente a la La Pampa. En aquellos años eran otras las nevadas. Sin embargo, en Mendoza se esgrime que nunca se logró regar más de 70 mil hectáreas y desde hace años, solo unas 42 mil.

En 2014 La Pampa volvió a la carga en la Corte. Esta vez incluyendo la legislación ambiental. El cuidado del ambiente tomó fuerza en épocas relativamente recientes en términos históricos: la materia se introdujo en la Constitución del ’94.

Esa causa tuvo un fallo en diciembre de 2017: les dijo a las dos provincias que se pusieran de acuerdo en cuánta agua debía pasar de Mendoza a La Pampa. Pero no hubo acuerdo. La vecina provincia quería 4,5 m3 por segundo inmediatos. Mendoza ofrecía un incremento gradual de 2,2 m3 hasta 3,2 m3 en la medida que se fueran haciendo obras para liberar más agua. La Corte aún debe dictaminar sobre la escasez de agua y financiamiento para resolver el problema que es el gran antecedente para la eterna animosidad pampeana con Mendoza.

Diez veces más grande que Potrerillos

El embalse Portezuelo del Viento nace como idea para regular las aguas del río Colorado. El dique está ubicado en uno de los afluentes de ese cauce, el río Grande en Malargüe.

En 1969 todas las provincias de la cuenca del Colorado, incluida La Pampa, acuerdan en la necesidad de hacer obras de regulación del cauce, entre ellas Portezuelo.

El dique podría contener hasta 2.000 hectómetros cúbicos de agua (Hm3). El Nihuil contiene 263 Hm3, Valle Grande, 168 Hm3 y Potrerillos 358 Hm3.

Portezuelo generará 884 gigawatts/hora (Gwh) por año; el complejo Nihuil I-II-III genera en promedio por año 818 Gwh. Portezuelo podría cubrir la demanda de 130 mil hogares.

El procedimiento de impacto ambiental sobre toda la cuenca del río Colorado que reclama La Pampa fue ordenado en el laudo presidencial de Mauricio Macri del 16 enero de 2018.

Ese estudio fue realizado por las universidades del Litoral y de La Plata y presentado al Coirco en febrero de 2019.

En mayo de 2019 el ex ministro Rogelio Frigerio archivó las actuaciones. Esa decisión es la que desempolvó La Pampa ahora y que terminó en la votación del viernes 4 a 1 contra Mendoza a favor de hacer otro estudio ambiental.

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