Tras la aprobación de la reforma laboral, la senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, analizó el impacto de la nueva normativa y la compleja arquitectura política que debió montar el oficialismo para sancionarla.
La senadora oficialista destacó la construcción de consensos "punto por punto" para alcanzar 44 votos en la Cámara Alta. Además, justificó el tope del 2% en los aportes sindicales.
Tras la aprobación de la reforma laboral, la senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, analizó el impacto de la nueva normativa y la compleja arquitectura política que debió montar el oficialismo para sancionarla.
En declaraciones a Radio Rivadavia, la legisladora afirmó que la ley representa un quiebre histórico al descentralizar el poder de los grandes gremios y priorizar la negociación por empresa.
"El corazón de la ley es que el convenio menor, el sindicato de empresa, prevalezca sobre el convenio mayor. Eso implica una dispersión total del centralismo", explicó Bullrich. Según la senadora, este cambio permitirá que cada compañía acuerde condiciones directamente con sus trabajadores, rompiendo con el esquema de convenios colectivos unificados que rigió durante décadas.
Uno de los puntos más debatidos fue el aporte solidario sindical. Si bien en un principio se barajó la eliminación total, Bullrich confirmó que se acordó establecer un tope del 2% (actualmente oscilan entre el 4% y el 5%).
“Dejarlo en cero iba a generar un problema muy serio en estructuras que existen. Acotarlo al 2% es una medida razonable. También se puede negociar a la baja ", argumentó la senadora y detalló "si en una empresa dicen ‘no quiero que me saquen nada’, ese 2% puede ir bajando cada vez más. Es un cambio total hacia la austeridad y el cuidado del dinero de la gente".
Bullrich también se refirió a las críticas que recibió por su rol como articuladora política, siendo tildada por algunos sectores como "negociadora de la casta". La legisladora recordó que, ante la falta de mayoría propia (21 senadores frente a los 37 necesarios), el diálogo fue la herramienta de supervivencia institucional.
“En 2024 tuvimos una bajísima gobernabilidad en las cámaras... Nosotros conseguimos entre 42 y 44 votos, mucho más de lo necesario, pero fue un trabajo de buscar consensos renglón por renglón”, señaló.
Además, comparó su actual tarea legislativa con su paso por el Poder Ejecutivo: "Venía del Ministerio de Seguridad, que es un lugar de acción, y pasé a un ámbito donde la conversación y la búsqueda de consensos llevan muchas horas de trabajo conjunto".
La senadora calificó como una “barbarie total” los incidentes ocurridos durante el tratamiento de la ley. Apuntó directamente contra la diputada Florencia Carignano por su comportamiento durante la sesión: “Mínimo que pague lo que rompió. Después será la Cámara la que determine qué hacer”, sentenció.
Con la ley ya aprobada, Bullrich aseguró que el Gobierno demostró capacidad para construir democráticamente y que han sido cuestionados tanto por no dialogar como por hacerlo. “Cuando trabajás y construís democráticamente, te dicen eso. Pongámonos de acuerdo”, sostuvo.
En cuanto al artículo que modificaba el pago salarial durante licencias por enfermedad o lesión, explicó que fue retirado tras la revisión en la Cámara para evitar que se trabara la sanción definitiva.
"Quizás la redacción no se comprendió bien y generó problemas. La Cámara revisora decidió sacarlo y nosotros aceptamos", indicó. No obstante, afirmó que el texto final refuerza los controles sobre certificados médicos y busca reducir el “ausentismo falso”. “Pusimos mucha certeza sobre las licencias médicas para bajar la industria del certificado trucho”, señaló.
Bullrich también respondió a declaraciones del jefe del bloque justicialista, Germán Martínez, quien anticipó que la norma podría ser derogada si el peronismo regresa al poder. “Siempre quieren generar incertidumbre, como cuando hablan del helicóptero. Basta de golpistas”, replicó.
Sobre la encomienda explosiva enviada a la escuela de Gendarmería, indicó que, según la información transmitida por el Ministerio de Seguridad, “no parece ligado a lo que sucedió estos días”, aunque aclaró que la investigación continúa.
Finalmente, confirmó que el oficialismo prevé avanzar en las próximas sesiones con la reforma laboral, el régimen penal juvenil y otros proyectos antes del 1° de marzo, cuando el Presidente inaugure el período ordinario. "Tenemos una semana movida, con varias sesiones fuertes y después el discurso del Presidente", concluyó.