En lo que representa un paso decisivo para la vigencia de la reforma laboral, el gobierno de Javier Milei obtuvo este martes un nuevo revés judicial contra la Confederación General del Trabajo (CGT).
La Cámara dictaminó que la demanda de la CGT debe tramitarse en el fuero federal, alejando el caso de los tribunales laborales.
En lo que representa un paso decisivo para la vigencia de la reforma laboral, el gobierno de Javier Milei obtuvo este martes un nuevo revés judicial contra la Confederación General del Trabajo (CGT).
La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal resolvió que la causa iniciada por la central obrera para cuestionar la constitucionalidad de la reforma laboral deberá tramitarse en el fuero Contencioso Administrativo Federal y no en la Justicia Nacional del Trabajo.
La decisión, firmada por los jueces Rogelio Vincenti y Marcelo Daniel Duffy, integrantes de la Sala IV, ratifica la competencia del Juzgado Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal N.º 12.
Para el Poder Ejecutivo, este movimiento es considerado un triunfo estratégico, ya que desplaza el litigio de un ámbito tradicionalmente percibido como más receptivo a los reclamos sindicales y lo concentra en un fuero donde suelen dirimirse las causas contra el Estado.
En su resolución, los camaristas no solo definieron la competencia, sino que lanzaron duras críticas al accionar del magistrado laboral que intervenía previamente. Señalaron que el juez se apartó de los procedimientos legales establecidos, lo que configuró un “procedimiento deformado” que generó conflictos innecesarios y atentó contra la celeridad que requiere un expediente de tal trascendencia institucional.
El tribunal respaldó el argumento central del Gobierno, sosteniendo que las leyes que modifican la jurisdicción y competencia judicial son de orden público y aplicación inmediata, incluso para causas que ya están en trámite. Además, los jueces subrayaron que la reforma laboral involucra materias federales que exceden lo estrictamente laboral, como la organización de tribunales y la potestad del Congreso para asignar competencias.
Este fallo se suma a otra resolución favorable obtenida por la Casa Rosada la semana pasada, fortaleciendo la posición del Ministerio de Justicia y la Secretaría de Trabajo. Mientras que para el Gobierno esto reduce las posibilidades de que el litigio sea frenado en instancias inferiores, para la CGT representa una pérdida de terreno clave en su ofensiva judicial.
Pese a este avance del oficialismo, ambas partes coinciden en que la "pulseada" de fondo está lejos de terminar. Se espera que el recorrido judicial, que ahora continuará en el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N.º 12, culmine eventualmente con una definición de la Corte Suprema de Justicia.
Por el momento, el Gobierno celebra haber logrado que la discusión se dé en el "terreno" que considera más adecuado para defender la validez de sus normas.