El expresidente de la Nación, Mauricio Macri desembarcó este viernes en Mendoza para encabezar una nueva edición de “Próximo Paso”, el espacio de formación y debate político impulsado por el PRO en distintas regiones del país.
El expresidente advirtió sobre las “fisuras internas” que pueden poner en riesgo el cambio y no dio conferencia de prensa.
El expresidente de la Nación, Mauricio Macri desembarcó este viernes en Mendoza para encabezar una nueva edición de “Próximo Paso”, el espacio de formación y debate político impulsado por el PRO en distintas regiones del país.
En el hotel Hilton de Guaymallén, el actual titular del PRO nacional llamó a “consolidar el cambio”, pidió evitar las internas dentro del oficialismo y convocó a la dirigencia partidaria a prepararse para una nueva etapa política. El acto reunió a cientos de dirigentes, militantes y referentes del PRO de Mendoza, San Juan, San Luis, Catamarca y La Rioja.
La actividad tuvo como principales oradores a Macri; el diputado nacional y secretario general del partido, Fernando de Andreis; y el intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino. La apertura estuvo a cargo del presidente del PRO Mendoza, Gabriel Pradines, y de la exvicepresidenta Gabriela Michetti.
Aunque el encuentro estuvo pensado como una actividad de relanzamiento partidario bajo el lema “El próximo paso”, el foco terminó puesto en el mensaje político de Macri y en sus referencias al rumbo del gobierno nacional y a las tensiones internas dentro del oficialismo libertario.
El expresidente habló durante poco más de ocho minutos. Subió al escenario sobre el cierre del acto y centró su exposición en la necesidad de sostener el proceso de cambio iniciado por el gobierno de Javier Milei, aunque marcó diferencias respecto de cómo se está llevando adelante.
Sin mencionar directamente a Milei, Macri planteó que uno de los principales riesgos para el cambio son las disputas internas y los conflictos de poder dentro de quienes gobiernan.
“Estamos acá para plantear de vuelta las cosas que ponen en peligro el cambio”, afirmó el líder del PRO frente a dirigentes y militantes. También sostuvo que “el cambio, para consolidarlo, necesita avanzar” y remarcó que el objetivo debe ser evitar que “el populismo vuelva a destruir” al país.
A lo largo de su discurso, el expresidente insistió en que las transformaciones profundas requieren tiempo y paciencia social. “Ustedes todos los días ven en sus ciudades que siempre hay argentinos que empiezan a dudar, porque el esfuerzo de cambiar es grande”, expresó. Y agregó: “Nosotros tenemos que estar ahí para explicarles que los cambios llevan tiempo”.
Uno de los momentos centrales de su intervención fue cuando utilizó la metáfora de un barco para describir los peligros que enfrenta el actual proceso político. Según planteó, existe un riesgo “previsible”, vinculado al populismo, y otro “silencioso”, relacionado con los problemas internos que no se enfrentan a tiempo.
“Imaginemos por un instante que nuestro presidente es el capitán de un barco. El barco, cuando navega, tiene dos peligros. El primero es más obvio, más previsible, que es el populismo. Pero el otro es silencioso. Y si alguien decide no decirle al capitán que hay una pérdida para que no se haga mala sangre, esa pérdida avanza y el barco se hunde”, sostuvo.
En otro tramo del discurso, Macri pidió a la dirigencia partidaria prepararse para una futura etapa de gobierno y dejó un mensaje dirigido al armado político del PRO. “Prepárense. Porque el PRO tiene que estar listo cuando llegue el momento. No nos gusta improvisar”, afirmó.
También llamó a formar nuevos dirigentes y construir equipos técnicos. “Que estudien los problemas de su ciudad, de su provincia. Que convoquen nueva gente. Que sean generosos”, expresó frente a los referentes partidarios presentes.
Pese a la expectativa mediática que generó su visita a Mendoza, Macri evitó el contacto con la prensa. Tras finalizar el acto, se retiró del hotel Hilton sin brindar conferencia de prensa ni responder preguntas de los medios presentes. Posteriormente, continuó su agenda con una reunión junto al gobernador Alfredo Cornejo.
Uno de los dirigentes con mayor protagonismo durante la jornada fue Allasino, quien compartió escenario con Macri y De Andreis y fue uno de los referentes más mencionados por la conducción partidaria local.
El intendente de Luján de Cuyo ya había mantenido durante la tarde una reunión privada con el expresidente en las oficinas municipales, donde dialogaron sobre gestión, obra pública, desarrollo urbano e innovación.
Durante su exposición en el acto, Allasino sostuvo que el “próximo paso” debe estar vinculado a generar soluciones sostenibles y evitar improvisaciones en la gestión pública.
“Las soluciones del pasado a veces no alcanzan. Vivimos en un mundo en constante cambio y hay que animarnos a mirarnos día a día”, afirmó el jefe comunal.
En otro tramo de su intervención, planteó que “el camino transcurrido es bueno”, aunque advirtió que “lo que falta todavía exige más esfuerzo y no nos da lugar a la improvisación”.
Allasino también destacó el rol de los gobiernos locales y sostuvo que los municipios pueden hacer aportes concretos al desarrollo del país. En conferencia de prensa, definió la visita de Macri como “muy buena” y explicó que durante el encuentro realizado en la Municipalidad compartieron avances de gestión y experiencias vinculadas a la modernización del Estado.
“Cómo hacemos para que los municipios hagan su aporte a una Argentina que se desarrolle”, resumió el intendente sobre el eje de la reunión con el expresidente.
Además, consideró que el PRO tendrá presencia en el escenario electoral que viene y aseguró que donde gobierna el partido “hay garantía de cambio”. También habló de la necesidad de construir liderazgos que produzcan “verdaderos cambios y transformaciones en la vida de las personas”.
La apertura del acto estuvo a cargo de Michetti y Pradines, quienes buscaron reforzar la idea de reconstrucción partidaria y preparación política de cara al futuro.
La exvicepresidenta recordó los inicios del PRO luego de la crisis de 2001 y reivindicó el rol de la política como herramienta de transformación.
“Nos metimos en política porque queríamos transformar, porque queríamos cambiar”, expresó Michetti. También señaló que el desafío actual es lograr que los cambios impacten en “la vida cotidiana de cada ciudadano argentino”.
Por su parte, Pradines planteó que el PRO debe prepararse para una nueva etapa política y defendió el modelo de gestión que el partido sostiene en distintos municipios.
“Nos tenemos que preparar en este tiempo que viene”, sostuvo el presidente del PRO mendocino. Además, destacó a Luján de Cuyo como “un modelo de gestión emblemático para toda la provincia”.