Ocho bodegas llenas de artefactos robados. Motosierras, televisores motos, aires acondicionados... de todo. Dos recintos completos ocupados solamente por bicicletas, que se siguen acumulando, al ritmo, quizás, de los robos frecuentes de este producto.
Esta descripción a grosso modo corresponde a los depósitos que la Justicia provincial tiene en las ex bodegas Giol de Maipú y proviene de los operativos policiales de distintas épocas. Hay que sumar, por supuesto, los expedientes judiciales que se amontonan en los piletones de otra época y que hoy ofician de "·archivo". Se trata de cosas robadas que nunca recuperó su dueño. La Suprema Corte de Justicia ahora promete habilitar una nueva oportunidad para que ese reencuentro, o "match" para usar una palabra de moda, finalmente se produzca.
El anuncio oficial lo hizo el presidente de la Corte, Dalmiro Garay, en el acto de inicio del año judicial. Allí afirmó que el mes que viene se habilitará "un servicio para la comunidad" para restituir los bienes recuperados por la Policía.
Norma Llatser asumió como nueva integrante de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza
Dalmiro Garay, destacó la jura de Norma Llatser.
Foto: Prensa Gob. de Mendoza
En concreto, en la página web de la Justicia provincial se van a publicar "fotos de todos los bienes decomisados" y habrá un sistema de búsqueda para que los ciudadanos puedan al menos intentar encontrar lo que le quitaron.
¿Por qué la Justicia no reintegra a su dueño lo robado?
El presidente de la Suprema Corte, Dalmiro Garay, explicó en radio Jornada por qué la Justicia no se puede devolver directamente los elementos denunciados como robados a sus legítimos dueños. Y lo hizo en primera persona: "Lo que pasa es que no es tan sencillo. Por ejemplo, a mí me robaron dos bicicletas, y la verdad es que yo hago la denuncia, pero es posible que mi bicicleta la encuentren en un operativo, en otra cosa, con 30 bicicletas más que no están vinculadas a mi causa, porque no necesariamente se cruza el número de la denuncia mía, donde yo aporté la factura".
En este sentido, Garay explicó que, desde 2021, ante cada ingreso al depósito judicial de cosas robadas, "personal de la Justicia le saca una foto, genera una descripción e identifica cuál es el número de expediente en el cual se ha hecho ese secuestro". Recién entonces lo guarda.
"Lo que nosotros vamos a poner a disposición de la ciudadanía es precisamente esa base de datos", indicó Garay, a través de "un link en el portal del Poder Judicial que va a decir 'objeto secuestrado'". Entonces la víctima va a poder revisar en el registro si está el producto que le quitaron y en el caso de identificarlo, acudirá a la Fiscalía para hacer los trámites necesarios para que se lo devuelvan.
"Eso es lo que nosotros queremos. Porque a mí la ley me autoriza a donar lo decomisado. Pero me parece que lo primero que hay que hacer es devolvérselo a quién se lo han sustraído", agregó.
Para evitar otra playa San Agustín
El presidente de la Corte afirma que el estado de conservación de los elementos guardados en el depósito judicial "no es malo, porque nosotros hemos tenido que acondicionar esas bodegas para que lo que se guarde esté bien"
Reconoció también Garay que allí "hay de todo, desde una motosierra hasta motos grandes y chicas, dos bodegas llenas de bicicletas, aires acondicionados y televisores".
"Todo lo que se les ocurra que es objeto de un delito contra la propiedad puede estar ahí". señaló el titular de la Corte .
Garay afirmó también que uno de los objetivos del registro es evitar que el depósito judicial de Maipú se convierta en otra playa San Agustín, en referencia al legendario predio para secuestros de vehículos de la Capital que en enero el Gobierno logró cerrar, tras compactar más de 28.000 vehículos que se amontonaban desde tiempos inmemoriales.
Compactación de vehículos en la Playa San Agustín.
Compactación de vehículos en la Playa San Agustín.
"Yo quiero evitar eso, a pesar de que esto no está al aire libre, está guardado", dijo el titular de la Corte. Y explicó que en muchos casos se celebran convenios de donación o préstamo de los artículos robados que no vuelven a sus dueños.
"Por ejemplo, en el gobierno del doctor (Jorge) Nanclares se hizo un convenio con la DGE y con el Ministerio de Infraestructura, creo. Se ponían a punto bicicletas y se las daban en comodato a los chicos. No está mal, se hacían esas cosas. De hecho, yo firmo en la semana normalmente resoluciones para asociaciones de bien público o escuelas técnicas que piden material. A la Penitenciaría a veces le damos cuestiones porque lo utilizan en los talleres para que trabajen los internos", detalló.
Y completó: "Eso no está mal, es legal, está autorizado ahora. Pero empecemos con lo otro, que recupere el bien sustraído su legítimo titular, y si no lo recupera, veremos nosotros de darle un destino".