El secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, tuvo una reacción insólita al ser consultado por el escándalo de presunta corrupción que sacude a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y que involucra a su presidente, Claudio Chiqui Tapia, y al tesorero Pablo Toviggino.
El episodio ocurrió durante una entrevista televisiva en Mar del Plata, en un móvil de La Nación+, cuando la periodista Laura Di Marco le pidió al funcionario que fijara posición sobre el tema, al que definió como "caliente".
“Ya fijé posición al principio de todo esto, está muy claro”, respondió Scioli en un primer momento, con un discurso evasivo. "Ustedes deben tener lo que ha sido con mucha claridad cuando expresé lo que… en línea con la responsabilidad que tengo, mi visión del fútbol del mundo, de Argentina", agregó, sin aludir de manera directa a Tapia ni a la investigación judicial.
Ante la insistencia de la periodista: "En concreto, ¿qué pensás?", el secretario se mantuvo en su discurso. "Ahora evidentemente por todo lo que está trascendiendo del tema, cuando pocos éramos los que hablaban, yo fijé una posición muy clara", reiteró, sin brindar definiciones.
Finalmente, tras una nueva repregunta, Scioli dio por terminada la entrevista de forma abrupta y sonriendo a cámara, dijo: "Laura, hola, se cortó. Te pido disculpas, me está esperando la familia, me tengo que ir a comer. Mandale un beso", dijo antes de abandonar el móvil en vivo.
Las causas que complican a la AFA
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia, junto a Pablo Toviggino y otros dirigentes, son investigados en al menos tres causas judiciales por presuntos hechos de corrupción. En el marco de esas investigaciones, la Justicia ordenó allanamientos en las dos sedes de la AFA, en 18 clubes y otras medidas para rastrear movimientos financieros.
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Una de las causas se centra en una mansión en Pilar, donde se investiga si el verdadero propietario sería Toviggino a través de testaferros y cuál fue el origen de los fondos utilizados para la compra. Otra apunta a la presunta retención ilegal de aportes jubilatorios de empleados de la AFA.
La tercera involucra a Ariel Vallejo, empresario vinculado al fútbol, con antecedentes judiciales por lavado de dinero, irregularidades en la compra de dólar oficial en 2019 y negocios con entidades deportivas.