El presidente Javier Milei viajará esta semana a Estados Unidos con una agenda centrada en reuniones con empresarios y financistas, además de su participación como orador en un evento económico internacional.
El presidente también participará como orador en la Conferencia Anual del Instituto Milken. Mientras tanto, en Argentina, la sala de periodistas reabrirá sus puertas el lunes.
El presidente Javier Milei viajará esta semana a Estados Unidos con una agenda centrada en reuniones con empresarios y financistas, además de su participación como orador en un evento económico internacional.
El mandatario partirá el martes 5 a las 13 (hora argentina) con destino a Los Ángeles, donde tiene previsto arribar el miércoles por la madrugada.
Durante su estadía, Milei mantendrá un encuentro con Michael Milken. Se trata del titular del Instituto Milken, una entidad reconocida por su trabajo en investigación económica y sanitaria, y por organizar una de las conferencias globales más influyentes del sector: think tank.
Luego, el Presidente participará de una reunión con un grupo reducido de empresarios e inversores de los sectores financiero y tecnológico.
Como parte central de su agenda, Milei disertará en la 29° Conferencia Anual del Instituto Milken, un evento que reúne a líderes políticos, empresarios e inversores a nivel global. Tras su exposición, el mandatario emprenderá el regreso a Buenos Aires el mismo miércoles por la noche, con llegada prevista para el jueves 7.
En paralelo, el Gobierno nacional anunció la reapertura de la Sala de Periodistas de la Casa Rosada, que permaneció cerrada durante diez días por una revisión de protocolos de seguridad.
Con la reanudación de actividades, se espera que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, retome sus habituales conferencias de prensa, con una primera ronda prevista para este lunes a las 11.
Según trascendió, el acceso a la sala será restablecido para periodistas acreditados, aunque con nuevas condiciones de ingreso y circulación, incluyendo sectores restringidos dentro del edificio.
Durante el cierre, se eliminaron los accesos por huella dactilar, una medida que generó críticas de gremios y asociaciones de prensa, que la calificaron como “un peligro para la democracia”.
La restricción se había implementado tras una denuncia de la Casa Militar por presunto espionaje ilegal, luego de que se acusara a periodistas de TN de grabar áreas internas con dispositivos tecnológicos.
La causa quedó en manos del juez Ariel Lijo, bajo la carátula de “intromisión ilegítima”.