La Suprema Corte de Justicia eligió ayer a Julio Gómez como nuevo presidente del Consejo de la Magistratura y le puso fin a una cuenta pendiente que llevaba más de un año.
El subsecretario de Justicia, Juan Carlos Jaliff, se reunió con el pleno de la Suprema Corte el mismo día de una importante votación.
La Suprema Corte de Justicia eligió ayer a Julio Gómez como nuevo presidente del Consejo de la Magistratura y le puso fin a una cuenta pendiente que llevaba más de un año.
Casualmente, lo hizo el mismo día en que Juan Carlos Jaliff tenía agendada su primera reunión con el cuerpo como flamante subsecretario de Justicia.
Jaliff asistió al encuentro con la Corte junto a la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus. Si bien tuvo un contexto protocolar de presentación, el subsecretario valoró que hayan participado los siete jueces y el ida y vuelta que mantuvieron.
“A todos los conozco desde hace muchos años, desde antes de que fueran miembros de la Corte. Así que tengo una relación de años con todos”, contó Jaliff a Los Andes, en referencia a ese encuentro.
“Estuvimos hablando de mantener un diálogo y buscar consensos. Me puse a disposición y ellos también. También vamos a analizar los casos de cada fuero. Primero les solicité reunirme con la jueza María Teresa Day por el fuero de Familia”, comentó.
Para Jaliff, ese fuero atraviesa un incremento de demandas que son parte de una “problemática mucho mayor a la Justicia, que abarca a todos los estamentos del Estado, incluidos los municipios”.
“Debemos analizar por qué se ha incrementado la conflictividad en este fuero”, advirtió.
El subsecretario también dialogó con los jueces sobre la necesidad de seguir mejorando la Oficina de Conciliación Civil para “aumentar el número de casos que se concilian”.
El Poder Ejecutivo seguirá aplicando reformas en la Justicia, aclaró Jaliff, aunque todos los proyectos son encabezados por Rus y evitó anticiparse.
Destacó que se trata de un mecanismo útil para el Gobierno: “Con la idea de mejorar sobre la práctica aparecen proyectos como la reforma de flagrancia”, ejemplificó.
El subsecretario de Justicia celebró que la Corte haya resuelto la nueva presidencia del Consejo, que se da a la par de su llegada al cuerpo, después de más de un año de acefalía tras el mandato cumplido de la jueza Day (2022-2024).
Las funciones de Jaliff en el gobierno de Alfredo Cornejo incluyen su incorporación al Consejo de la Magistratura como miembro titular por parte del Poder Ejecutivo, cargo que ocupó Marcelo D’Agostino hasta su renuncia del viernes pasado.
Sobre la elección particularmente, sostuvo: “Me enteré de que antes de la reunión lo habían votado y me trajo satisfacción. A Gómez lo conozco y tengo respeto por su trabajo”.
Gómez fue electo por una mayoría de cinco votos a favor, provenientes de Dalmiro Garay, Teresa Day, Norma Llatser, Omar Palermo y el propio Gómez. En tanto, el juez José Valerio votó en contra y Mario Adaro se abstuvo.
El Consejo de la Magistratura tiene la tarea de elaborar las ternas de aspirantes para cada cargo, que son elevadas al Poder Ejecutivo. El gobernador es quien luego elige a uno de los ternados y envía su pliego al Senado para su ratificación.
En una tensa reunión plenaria de la Corte, en la que hubo críticas respecto de la independencia del Consejo, el elegido para el cargo fue el ministro Julio Gómez, mientras que su par Norma Llatser quedó como suplente.
De esta manera, el arribo de Gómez se dará a la par de la llegada de Jaliff al Consejo. En el Ejecutivo lo interpretaron como un “gesto” de los jueces para avalar al nuevo funcionario y normalizar el cuerpo.
Jaliff defiende el funcionamiento del sistema de designación de magistrados en Mendoza, al sostener que la Justicia provincial mantiene un esquema de selección basado en concursos.
Según explicó anteriormente a este diario, los candidatos deben rendir exámenes y atravesar instancias dentro del Consejo de la Magistratura, donde participan distintos estamentos institucionales.
En ese marco, aseguró que, salvo en el caso de la Suprema Corte, los nombramientos no responden a decisiones discrecionales del gobernador de turno, sino a procesos con representación equilibrada de distintos sectores.
“Yo sostengo que la justicia de Mendoza es independiente. Para llegar a la magistratura se tiene que rendir, pasar el examen y después ir al pleno del Consejo de la Magistratura, donde la representación está equilibrada”, finalizó Jaliff.
La elección también llega después de días de tensión en la Justicia, tras la salida intempestiva de D’Agostino por la denuncia por violencia de género y abuso sexual que está siendo investigada.
El exfuncionario representaba al Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura y tenía un rol clave en la selección de aspirantes a magistrados.
La denunciante de D’Agostino señaló en su acusación que el exsubsecretario de Justicia ostentaba su vínculo con jueces y fiscales.
En la denuncia, habla de “abuso de poder institucional” y lo acusa de “utilizar su posición y sus vínculos con el poder político, judicial y de seguridad para intimidarme, desalentar cualquier intento de denuncia y reforzar su control sobre mí”.