El efecto del plan motosierra de Javier Milei tiene sus secuelas materiales en Mendoza: la postergación de obras claves para la red cloacal que evitarían el desastre ambiental que hoy sufren vecinos y productores en Los Corralitos, Guaymallén.
La obra de un colector clave para la zona de Los Corralitos se demoró dos años más por la disolución del Enohsa.
El efecto del plan motosierra de Javier Milei tiene sus secuelas materiales en Mendoza: la postergación de obras claves para la red cloacal que evitarían el desastre ambiental que hoy sufren vecinos y productores en Los Corralitos, Guaymallén.
Se trata de la obra del Colector Paramillo – Colonia Segovia Etapa I, un proyecto que formaba parte del Plan Federal de Agua y Saneamiento, a través del ENOHSA (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento), comenzó en abril de 2022 y debía concluirse a fines de 2024, según estipulaba el pliego licitatorio (600 días de ejecución).
La obra fue adjudicada formalmente en marzo de 2022 a la empresa Hugo del Carmen Ojeda S.A. por un monto básico de $1.348.164.333,84. Los trabajos continuaron durante 2023, alcanzando un 52% de ejecución, pero al asumir Milei se frenaron.
En junio de 2024, el gobernador Alfredo Cornejo firmó un convenio con el por entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos, para reactivar las obras nacionales, pero los trabajos nunca avanzaron y el ENOHSA fue disuelto formalmente en noviembre de ese año.
Entonces, el proyecto debió ser absorbido por la Provincia a través de los Fondos del Resarcimiento de la Promoción Industrial con una inversión de USD 8.923.730 para finalizarlo.
Recién en enero pasado se ratificó el convenio para su continuidad, a través del Decreto Provincial Nº 177 y la obra reinició en febrero. Actualmente tiene un 71% de ejecución, informaron fuentes oficiales.
El presidente de Aguas Mendocinas (AySAM), Humberto Mingorance, que atraviesa una imputación por "daño agravado por ser ejecutado sobre un bien de uso público en concurso real con contaminación del agua de un modo peligroso para la salud" por la contaminación en Los Corralitos, explicó el impacto de la demora.
“La obra estaba financiada por el ex ENOHSA, por Nación. Y obviamente, cuando asumió este nuevo gobierno, se paralizó esa obra. Hasta que la Provincia destrabó el tema de los fondos del Resarcimiento y le inyectó plata a la obra para retomarla. Pero en el medio pasaron varios meses y por eso la demora”, sostuvo.
El colector busca descomprimir la denominada Colectora Máxima Noreste, una red troncal construida hace casi medio siglo y que hoy opera muy por encima de su capacidad original debido al crecimiento urbano de departamentos como Guaymallén, Maipú y Luján de Cuyo.
“Las obras de infraestructura siguen siendo las mismas. Antes captaban efluentes cloacales de 180 mil habitantes y ahora captan los de 580 mil”, explicó Mingorance. La red principal fue construida en la década de los 80 y hoy presenta un deterioro estructural agravado por el crecimiento demográfico no previsto en aquel momento.
El nuevo colector fue diseñado precisamente para dividir los caudales que actualmente confluyen en la colectora principal y redistribuirlos hacia el establecimiento depurador El Paramillo, reduciendo la presión sobre el tramo más crítico del sistema.
Según detalló Mingorance, la obra “toma mucho más al oeste” el caudal que actualmente circula por Severo del Castillo y 2 de Mayo, permitiendo repartir prácticamente el flujo en dos grandes ramas. “Por un lado manda el 50% básicamente y por otro sigue por la traza actual hasta llegar a la misma planta”, explicó.
El proyecto forma parte de un esquema integral de tres etapas. La primera es la actualmente en ejecución; las etapas II y III permitirán completar el sistema definitivo de alivio cloacal para toda la zona este del área metropolitana.
De acuerdo con el último informe técnico presentado por AySAM, la Etapa I registra actualmente un 71% de avance. La obra debía concluir entre septiembre y diciembre de este año, pero ahora AySAM estima que recién podría terminarse hacia fines de 2027. “Seguramente va a llevar un año más”, admitió Mingorance.
Mientras tanto, la empresa informa que lleva adelante una batería de obras de emergencia y soluciones transitorias para evitar nuevos colapsos en breve.
El informe oficial de AySAM sostiene que ya se ejecutó el 85% del bypass DN450 mm, equivalente a 708 metros termofusionados sobre un total de 830 metros. Además, el aliviador DN800 mm registra un avance del 77%, con casi 500 metros instalados.
A eso se suman tareas diarias de limpieza, desinfección e inspección técnica en canales y colectoras, además de trabajos sobre la planta de El Paramillo, dicen desde la empresa.
En paralelo, AySAM trabaja en dos alternativas estructurales de mediano plazo. Una contempla un nuevo colector DN1600 mm. Se finalizaron los pliegos de la obra civil y adquisición de cañerías. La otra alternativa que manejan es un sistema de impulsión y bombeo mediante tuberías PEAD DN1000 mm.
Según Mingorance, la obra intermedia podría licitarse dentro de las próximas semanas y ejecutarse antes de finalizar el verano. “Es muy probable que en cinco o seis meses ya tengamos esa obra de mediano plazo y no esperar uno o dos años más las obras mayores”, sostuvo.
La apuesta más importante, sin embargo, sigue siendo el financiamiento internacional que Mendoza negocia actualmente con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El Ministerio de Economía de la Nación ya otorgó la priorización del denominado Programa de Seguridad Hídrica por un monto total de 150 millones de dólares, destinado a distintas obras sanitarias en Mendoza.
La aprobación formal del financiamiento está prevista para el próximo 16 de junio en Washington. Si el crédito se confirma, Mendoza podría licitar entre septiembre y octubre las etapas II y III del sistema Paramillo - Colonia Segovia.
“Las etapas dos y tres se van a hacer juntas”, anticipó Mingorance. El funcionario incluso señaló que esas nuevas obras podrían arrancar en paralelo con la finalización de la primera etapa, acelerando así la reducción de caudales sobre el sector más comprometido de la Colectora Máxima Noreste.
En el Gobierno provincial consideran que la crisis expuesta por los desbordes recientes terminó acelerando decisiones que ya venían proyectadas desde hace años. “No es un parche. Son obras que ya estaban previstas”, registró Mingorance, al recordar que incluso el colapso registrado recientemente en calle Tirasso fue abordado mediante la continuidad de una obra estructural ya planificada.
La crisis en Guaymallén se agravó tras la decisión del fiscal Gabriel Blanco de imputar penalmente al presidente de AySAM, Humberto Mingorance, junto a dos gerentes de la empresa estatal. La acusación es por daño agravado y contaminación del agua de un modo peligroso para la salud.
La Justicia comprobó que operarios de la firma rompieron la infraestructura de un canal hídrico para desviar de forma clandestina efluentes cloacales crudos en Los Corralitos.
El Ministerio Público Fiscal se apoyó en una sanción histórica de 120 millones de pesos aplicada por el Departamento General de Irrigación, organismo que calificé el hecho de "gravedad excepcional" tras detectar vuelcos masivos de líquidos sin tratamiento ni cloro residual entre marzo y mayo de este año.
Esta penalización agrava el historial de AySAM, que ya arrastraba dos multas consecutivas durante 2025 en la esquina de Severo del Castillo y 2 de Mayo. Mingorance se limitó a decir que están a disposición de la Fiscalía, "haciendo las presentaciones que corresponde hacer".