Ayer, antes de que estallara la tensión diplomatica entre Estados Unidos y el Reino Unido, el presidente Javier Milei ratificó la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y aseguró que su gobierno está logrando avances diplomáticos históricos.
El Presidente afirmó en un canal de streaming que su gestión realiza un reclamo estratégico con “cerebro frío”.
Ayer, antes de que estallara la tensión diplomatica entre Estados Unidos y el Reino Unido, el presidente Javier Milei ratificó la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y aseguró que su gobierno está logrando avances diplomáticos históricos.
Durante una entrevista con el canal de streaming Neura, el mandatario destacó que la recuperación del archipiélago es una prioridad que se plantea en cada foro internacional, pero reconoció que el resultado final "no depende solo de nosotros".
"Nosotros estamos haciendo todo lo humanamente posible para que las Islas Malvinas vuelvan a manos de Argentina. La soberanía no se negocia, pero hay que hacerlo de manera criteriosa, hay que hacerlo con cerebro. Hay una frase de Marshall que a mí me encanta, que dice: ‘Cerebro frío al servicio de corazón caliente'", dijo.
El Presidente subrayó el trabajo de su equipo diplomático, mencionando a Diana Mondino, Gerardo Werthein y Pablo Quirno, y destacó el respaldo de países vecinos como Chile.
Las palabras del jefe de Estado cobran más relevancia tras la reciente filtración difundida por la agencia Reuters. Un documento interno del Departamento de Defensa de Estados Unidos (Pentágono) revela que la administración de Donald Trump evalúa medidas de "represalia" contra aliados de la OTAN que se negaron a apoyar las operaciones militares en Medio Oriente.
Entre las opciones analizadas figura, de manera explícita, la reconsideración del respaldo diplomático estadounidense a las “posesiones imperiales” europeas, mencionando específicamente a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
Donald Trump calificó de “cobarde” al primer ministro británico, Keir Starmer, por su renuencia a sumarse plenamente al operativo militar contra Irán. Hasta ahora, la postura formal de Estados Unidos ha sido reconocer la administración británica mientras admite la existencia de la reivindicación argentina.