Fuerte crítica al nuevo presidente de la UCR: "No es la orientación que queríamos"
Los seguidores de Alfredo Cornejo cuestionaron al nuevo presidente de la UCR, el intendente Leonel Chiarella. Ernesto Sanz tomó distancia de la designación.
Leonel Chiarella, fue elegido hoy presidente del Comité Nacional de la UCR y reemplaza a Martín Lousteau en el puesto.
Alfredo Cornejo no participó del plenario radical que se celebró en Buenos Aires este viernes y dejó claro, a través de voceros, su rechazo a la designación de Leonel Chiarella, intendente de la localidad santafesina de Venado Tuerto, como nuevo presidente de la UCR a nivel nacional por los próximos dos años.
"No la ven, creen que el camino que debe tomar el partido es Provincias Unidas, la orientación no es la que queríamos", expresaron varios dirigentes del cornejismo, al final de una jornada marcada por la rosca que el propio Cornejo siguió de cerca en Buenos Aires, más allá de que nunca se hizo presente en el comité de calle Alsina 1786, en Capital Federal.
La misma actitud tomó Leandro Zdero, gobernador de Chaco. De ese modo, los dos gobernadores radicales que se aliaron a Javier Milei en las últimas elecciones no respaldaron al nuevo presidente radical, quien tiene 36 años y es prácticamente un desconocido en el mundo de la política.
Eso sí, Chiarella llegó a la presidencia de la UCR de la mano de figuras relevantes del partido. Contó con el apoyo del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; y del líder saliente, Martín Lousteau. Este último fue objeto de críticas de la totalidad del radicalismo mendocino a lo largo de toda su gestión.
Precisamente, el cornejismo puso de manifiesto que dos de los cinco gobernadores radicales no bancaron el nombramiento de Chiarella. Pullaro, Carlos Sadir (Jujuy) y Juan Pablo Valdés (Corrientes), fueron los que dijeron que sí.
Leonel Chiarella, fue elegido hoy presidente del Comité Nacional de la UCR
El intendente de Venado Tuerto y vicepresidente de la UCR santafesina, Leonel Chiarella, fue elegido hoy presidente del Comité Nacional del partido, un cargo en el que sucederá a Martín Lousteau, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas e fuentes partidarias.
NA / Juan Foglia
Los ex mandatarios Gustavo Valdés (Corrientes) y Gerardo Morales (Jujuy), quien estuvo en representación de Sadir en el comité radical, también estuvieron de acuerdo con la designación. Morales es otro de los adversarios del cornejismo.
Chiarella tuvo también el respaldo del presidente del Comité bonaerense, Maximiliano Abad, quien es cercano al mendocino Ernesto Sanz. Sin embargo, ante la consulta de Los Andes, Sanz tomó distancia de esta decisión y optó por no opinar respecto del nuevo presidente radical.
Cornejo quería alguien diferente a Lousteau
Para el cornejismo, el presidente de la UCR a nivel nacional debía ser el dialoguista Gustavo Valdés. Era lo que decían en forma tímida en Mendoza, más allá de que nunca demostraron mucho interés por el Comité nacional y se conformaban con que fuera elegido un radical que "cambiara la orientación" que impuso Lousteau en los últimos años.
Lo cierto es que el hermano del gobernador de Corrientes nunca quiso ser candidato a la presidencia de la UCR y terminó apoyando al ganador, quien sigue la línea de Lousteau en la alicaída UCR nacional.
Alfredo Cornejo
Alfredo Cornejo junto a los triunfadores de la elección de Corrientes, los radicales Juan Pablo y Gustavo Valdés. Foto: Alfredo Cornejo en X.
El sector de Cornejo no ocultó su disconformidad con esta definición. "Un tercio de los delegados no está de acuerdo en llevar al partido a Provincias Unidas. El partido lo siguen manejando Lousteau, Morales y Yacobiti. O sea el mismo fracaso anterior", afirmaron.
A pesar del enojo cornejista, hubo negociaciones para que el radicalismo mendocino se integrara a la conducción nacional y hasta existió el ofrecimiento de cargos en la mesa directiva de la UCR que por ahora permanecerán vacantes.
"En la mesa del comité dejaron lugares libres para que pongamos nombres, pero no hemos definido si los vamos a tomar", sostuvo el presidente del radicalismo mendocino, Andrés Peti Lombardi, uno de los mendocinos que estuvieron en Buenos Aires este viernes, a lo largo de toda la jornada. Y agregó: "Nos vamos a tomar unos días para definirlo".
El cornejismo dice que la idea de la nueva conducción era realizar un pronunciamiento a favor de Provincias Unidas, el frente político de gobernadores del interior que integra el santafesino Pullaro y que mantiene distancia de Milei. "Pretendían sacar un declaración a favor de Provincias Unidas y lo trabamos", aseguró un aliado de Cornejo.
Leonel Chiarella se mostró conciliador
En sus primeras declaraciones, Chiarella apuntó a emoción. "Vamos la UCR, carajo", gritó al asumir el mandato como flamante presidente partidario en la sede del Comité Nacional de la UCR.
El intendente de Venado Tuerto prometió "dejar la vida por este partido" y señaló que “la grieta sólo beneficia a los que forman parte” de ella.
En sus declaraciones y posteos de redes sociales, destacó al conjunto de los gobernadores radicales sin distinguir entre quienes lo apoyaron y los que no.
"Nosotros queremos decirle a la sociedad que hay otra forma de ejercer y practicar la política. Lo decimos porque son los hechos los que respaldan las gestiones de nuestros cinco gobernadores y de nuestros intendentes", sostuvo.
También dijo, según la agencia NA: "La UCR gobierna cinco provincias, más de 500 intendentes y demostramos en todas nuestras gestiones la eficiencia y que, cuando no hay corrupción, los recursos alcanzan”, subrayó.
"Gracias al gobernador Maxi Pullaro por el respaldo para dar este paso, a todos los gobernadores, a los delegados de todo el país por la confianza en esta nueva mesa de conducción", expresó también Chiarella en sus redes.