Extinción o supervivencia: la realidad del PRO en Mendoza y la apuesta política para su futuro
El partido amarillo negocia con Cambia Mendoza y La Libertad Avanza un acuerdo electoral para las elecciones municipales. Se debate su futuro político.
Tras el magro desempeño electoral, la conducción partidaria impulsa un acuerdo amplio de cara a las elecciones municipales de febrero, mientras persisten tensiones internas y reclamos de autocrítica.
El PRO en Mendoza quiere dejar atrás el magro resultado obtenido en las elecciones de octubre y apunta a cerrar un acuerdo con Cambia Mendoza y La Libertad Avanza para los comicios municipales de febrero. En el círculo político provincial interpretan que uno de los motivos de esta alianza se da a que el partido amarillo estaba encaminado a una posible extinción.
Desde la conducción, sin embargo, apuestan a una recuperación con la mirada puesta en 2027 y en el horizonte de 2031. Parte del futuro electoral del PRO está ligado al intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino, quien junto al presidente del partido a nivel provincial, Gabriel Pradines, encabezan las conversaciones con el radicalismo y el espacio libertario.
El próximo 22 de febrero será una fecha clave para el oficialismo provincial y nacional, con Luján de Cuyo como uno de los principales escenarios electorales.
Alfredo Cornejo - Esteban Allasino
El gobernador, Alfredo Cornejo junto con el intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino.
No obstante, tanto Pradines como Allasino buscan ampliar el esquema al resto de los municipios que también tendrán elecciones ese día: Maipú, Rivadavia, Santa Rosa, La Paz y San Rafael. En los concejos deliberantes, el PRO cuenta con 15 representantes distribuidos en siete departamentos.
Su mayor presencia se da en Luján de Cuyo, comuna que gobierna desde 2015, donde posee siete de los 12 concejales y en 2026 pondrá en juego dos bancas. Le sigue General Alvear, con los ediles Carlos Salazar y Néstor Ortega.
Además, el PRO tiene un concejal en Guaymallén (Ezequiel “Teddy” Morales), Junín (Darío González), Santa Rosa (Diego Ercoli) y Tupungato (Mónica Benítez). A ellos se suman Lucas Carosio, en Ciudad, y Marcelo Corti, en Godoy Cruz, ambos con mandato hasta 2026.
Baño de realidad y autocrítica interna
En el PRO, partido que desembarcó en Mendoza a mediados de 2008, buscan dejar atrás el bajo desempeño en las elecciones legislativas de octubre pasado.
En esos comicios, la fuerza ingresó sobre el cierre del plazo de alianzas a través del frente Provincias Unidas y se ubicó en el quinto lugar, con 27.939 votos, cerca del 3% del total. Incluso el voto en blanco, con unos 79.820 electores, superó a esa alianza.
Como consecuencia, el PRO no obtuvo bancas ni en la Legislatura provincial ni en los 12 municipios que fueron a elecciones, y además perdió representación en los cuerpos legislativos.
Actualmente, el partido amarillo cuenta con cuatro senadores y nueve diputados provinciales, aunque distribuidos en distintos bloques. De cara a 2026, ese número se reducirá a un senador y cinco diputados.
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El senador provincial y presidente del PRO en Mendoza, Gabriel Padrines.
Desde la conducción partidaria reconocen el impacto del resultado electoral. El presidente del PRO Mendoza, Gabriel Pradines, admitió que la estrategia elegida no logró sintonizar con el electorado.
“Claramente el camino que adoptamos no fue el que eligió la ciudadanía. Eso impactó directamente en la pérdida de bancas y en nuestra capacidad de discusión legislativa. Ahora tenemos que ver cómo nos reconfiguramos hacia adelante”, sostuvo.
Sin embargo, Pradines rechazó la idea de una posible extinción del partido y defendió su identidad histórica. “Es muy difícil que un partido que vino a modernizar el Estado desaparezca, porque esa idea sigue vigente. El PRO siempre tuvo como matriz la gestión”, afirmó.
Otro factor que incidió en el deterioro del PRO en Mendoza en los últimos años fue la interna a nivel nacional. Los reiterados cruces entre el expresidente Mauricio Macri y la actual senadora nacional de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, también tuvieron impacto en la dinámica partidaria provincial.
Chau a la herencia del 2021
Las bancas que el PRO obtuvo en ambas cámaras provinciales provinieron del acuerdo electoral entre Alfredo Cornejo y Omar De Marchi en 2021. A nivel nacional, el partido dejó de tener representación luego de que el diputado Álvaro Martínez se sumara a La Libertad Avanza en 2024.
En la Cámara de Senadores, el PRO se organiza en un solo bloque integrado por Germán Vicchi, Gabriel Pradines y Valentín González, cuyos mandatos finalizan en 2026. A ellos se suma Martín Rostand, quien continuará hasta 2027 como el único representante amarillo en la Cámara Alta.
En Diputados, la interna que se profundizó en 2023 con la salida del PRO de Cambia Mendoza para conformar La Unión Mendocina se refleja en la fragmentación de los bloques.
Jimena Cogo, Stella Huczak, Laura Balsells Miró, Gabriel Pradines y Cinthia Gómez dejaron conformado el bloque con el nombre del Pro. Foto: X @LulaBMiro
Jimena Cogo, Stella Huczak, Laura Balsells Miró y Cinthia Gómez conforman el bloque del PRO en Diputados.
Foto: X @LulaBMiro
El bloque mayoritario es PRO Propuesta Republicana, que responde a De Marchi, y está conformado por Stella Huczak, Cintia Gómez, Jimena Cogo y Laura Balsells Miró, esta última con mandato hasta 2026.
Luego se encuentra el bloque Unión PRO, integrado por Sol Salinas y Gabriel Vilche. El diputado sanrafaelino finaliza su mandato en 2026 y en el último tiempo se ha acercado al sector que lidera Luis Petri.
El otro espacio en Diputados es PRO Libertad, con Enrique Thomas y Guillermo Mosso, ambos con mandato hasta el año próximo. Por último, está el monobloque de La Libertad Avanza con Gustavo Cairo, también cercano a Petri, que continuará hasta 2027. Todos estos sectores son aliados de Cambia Mendoza.
La interna perdura
El año pasado, el PRO celebró elecciones de autoridades partidarias tras la intervención dispuesta en 2023. El proceso estuvo atravesado por acusaciones cruzadas e irregularidades denunciadas entre las dos listas que compitieron: la encabezada por Gabriel Pradines y la que lideró la vicegobernadora Hebe Casado.
El resultado fue de 52,35% a 47,65%, una diferencia de unos 215 votos, con el triunfo de Propuesta Federal, que obtuvo 2.394 sufragios, frente a los 2.179 de la Lista Amarilla. En cuanto a los municipios, en la elección de asambleístas y centros de acción departamentales se votó en 11 departamentos: en seis ganó la lista de Casado y en cinco la de Pradines–De Marchi.
Meses más tarde, Casado se desafilió del PRO con la intención de sumarse a La Libertad Avanza. Sin embargo, permanece apartidaria por decisión del presidente de LLA en Mendoza, Facundo Correa Llano, quien hasta el momento no habilitó su afiliación.
Triunfo. Laura Balsells Miró, Álvaro Martínez, Omar De Marchi y Rolando Baldasso saludan a Gabriel Pradines por el triunfo en la interna del Pro. Foto: Prensa Lista Propuesta Federal
Laura Balsells Miró, Álvaro Martínez, Omar De Marchi y Rolando Baldasso saludan a Gabriel Pradines por el triunfo en la interna del Pro.
Foto: Prensa Lista Propuesta Federal
Lejos de ocultar la interna, Pablo Priore fue uno de los más críticos con la conducción partidaria. El actual secretario administrativo de la Cámara de Senadores aseguró que “el resultado y la estrategia electoral fueron muy malos. Es la peor elección del PRO desde que existe en Mendoza”.
El dirigente, cercano al sector de Casado, agregó que la crisis local se combina con una “crisis de identidad nacional” y reclamó una autocrítica más profunda y colectiva.
“Hoy escuchamos a referentes hablar de futuras alianzas sin hacerse cargo del fracaso. La principal responsabilidad es de la conducción, que tomó decisiones entre dos o tres personas”, cuestionó Priore.
En la misma línea, sostuvo que “todos los dirigentes deben estar dispuestos a dar un paso al costado” y advirtió sobre el riesgo de que el PRO pierda identidad y sea absorbido por La Libertad Avanza.
El secretario Administrativo de la Cámara de Senadores y dirigente del PRO, Pablo Priore junto con la vicegobernadora, Hebe Casado.
La diputada provincial Sol Salinas coincidió en que el PRO atraviesa una crisis profunda, aunque aclaró que no se trata de un problema exclusivo del partido.
“El PRO está en crisis, como lo está la UCR. Hay una crisis partidaria general, sobre todo cuando sos aliado a un gobierno y querés marcar diferencias”, explicó.
Para Salinas, el problema no es la desaparición del partido, sino su conducción política. “Mientras existan dirigentes que representen los ideales del PRO no hay peligro de extinción, pero sí una crisis profunda”, sostuvo.
También apuntó a la falta de pragmatismo político y comparó estrategias dentro del oficialismo provincial. “A Cornejo se lo cuestionó mucho por la alianza y hoy no se le puede decir nada. En cambio, a De Marchi no hay nada para reconocerle”, afirmó.
El “reencuentro” del PRO con Cambia Mendoza
De cara a las elecciones municipales de febrero, el PRO volvió a discutir su política de alianzas. Pradines se mostró cauto respecto de un acuerdo amplio con la UCR y La Libertad Avanza.
“Creemos que la gente ya eligió y fue bastante clara. Queremos que todos los que más o menos piensan parecido estén del mismo lado de la vereda”, indicó. Según el dirigente, hoy existe “un 80% de posibilidades” de que se concrete ese acuerdo.
La diputada Sol Salinas sale del bloque del Pro para armar un monobloque. Foto: X @DiputadosMza
La diputada provincial Sol Salinas.
Foto: X @DiputadosMza
Salinas respaldó el regreso del PRO a Cambia Mendoza, aunque pidió que no se trate solo de una jugada electoral. “La vuelta tiene que ser madura y con una visión proyectada a 2027. El PRO siempre compartió la misma visión de provincia con Cambia Mendoza”, remarcó.
Priore, en cambio, cuestionó la forma en que se están llevando adelante las negociaciones. “No se está discutiendo seriamente cómo integrarnos, quiénes van a ser los candidatos ni qué perfil van a tener. Esa discusión debería incluir a todos”, advirtió.
La mirada a futuro
Con la vista puesta en el mediano y largo plazo, Pradines planteó la necesidad de una renovación dirigencial. “Tiene que haber una mesa de liderazgo de dirigentes de entre 35 y 40 años, formados en el PRO, con una idea clara de gestión y modernización del Estado”, sostuvo.
Además, destacó liderazgos emergentes dentro del espacio, como el del intendente de Luján de Cuyo. “En Mendoza tenemos referentes muy interesantes, como Esteban Allasino, que viene construyendo un liderazgo sólido”, señaló.
Priore cerró con una reivindicación del rol histórico del partido. “El PRO fue el vínculo entre la sociedad civil y la política. Cuando rompió ese puente empezó su declive. Tenemos que volver a atraer a empresarios, profesionales y vecinos que quieran participar”, afirmó.
“Duele ver la situación en la que está el PRO, porque fue una herramienta valiosa para Mendoza. Lo que queremos es que vuelva a crecer en representación y a tener identidad propia”, concluyó.