La renovación de bancas legislativas suele empujar a varios dirigentes políticos a retomar sus actividades previas una vez finalizado su mandato. En la mayoría de los casos, el regreso se produce al sector privado, aunque también existen situaciones puntuales en las que el retorno es dentro del propio Estado provincial.
Ese es el caso de Mercedes Derrache, quien hasta abril fue una de las principales espadas del PJ en la discusión de las leyes presupuestarias dentro de la Legislatura provincial. La dirigente alineada con Carlos Ciurca no buscó renovar su banca y tampoco compitió como candidata a concejal en su Santa Rosa natal, municipio gobernado por su compañera, Flor Destéfanis.
Concluido su mandato, todo indicaba que la contadora peronista debía reincorporarse a la Contaduría General de la Provincia, área dependiente del Ministerio de Hacienda y Finanzas que conduce Víctor Fayad, su blanco político predilecto en las discusiones legislativas. Sin embargo, el destino laboral de Derrache será otro.
A través del Decreto Nº 830, firmado el pasado 30 de abril por el gobernador Alfredo Cornejo y publicado este jueves en el Boletín Oficial, se oficializó su adscripción a la Fiscalía de Estado, a pedido del fiscal Fernando Simón, con el objetivo de reforzar las tareas de control administrativo, seguimiento contable y fiscalización preventiva sobre empresas estatales como Aysam, Impulsa Mendoza y Emesa.
Fernando Simón-fiscal de Estado
El fiscal de Estado, Fernando Simón, pidió por la exsenadora provincial Mercedes Derrache (PJ)
Prensa Diputados
Según pudo reconstruir Los Andes, la incorporación forma parte de una reestructuración interna que derivará en la oficialización, durante la próxima semana, de un nuevo protocolo de actuación preventiva orientado a ampliar la capacidad de supervisión de Fiscalía sobre organismos y sociedades con participación estatal.
Derrache sería la primera profesional confirmada para este esquema de trabajo, aunque no se descarta que puedan sumarse otros contadores que quedarán sin funciones tras la eliminación del Fondo para la Transformación y el Crecimiento, cuya disolución fue anunciada por Cornejo en la apertura de sesiones del 1 de mayo pasado.
El propio ministro Fayad había anticipado que parte de ese personal sería relocalizado en organismos con vacantes a cubrir, y Fiscalía de Estado aparece hoy como uno de los principales destinos posibles.
Víctor Fayad-ministro de Hacienda
El ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad, habló sobre los anuncios de Alfredo Cornejo.
Prensa Mendoza
Dentro del organismo de control sostienen que Simón viene reclamando mayores partidas presupuestarias desde 2024 para ampliar la estructura técnica destinada al monitoreo de empresas estatales, sin haber obtenido hasta ahora una respuesta favorable.
Frente a esa limitación presupuestaria, la posibilidad de incorporar personal mediante adscripciones aparece como una alternativa para fortalecer esa tarea.
Los fundamentos del decreto
El Decreto 830 argumenta que la adscripción responde a la necesidad de fortalecer áreas técnicas estratégicas de control institucional, en un contexto en el que Fiscalía busca ampliar su intervención preventiva sobre sociedades estatales y organismos descentralizados.
Entre los fundamentos centrales se destaca que Derrache reúne formación profesional específica como contadora pública, experiencia comprobada en gestión administrativa estatal, análisis presupuestario y control financiero, capacidades consideradas clave para la nueva etapa de supervisión impulsada por Simón.
La norma también encuadra la decisión dentro del proceso de reorganización funcional del Estado provincial, orientado a reasignar recursos humanos hacia sectores con demanda operativa concreta tras la eliminación o reconversión de organismos.
Las senadores del PJ Mercedes Derrache y Adriana Cano
Mercedes Derrache (izquierda) fue una pieza clave en el bloque PJ del Senado.
Prensa Senado
En ese marco, el decreto señala que la incorporación apunta a robustecer la capacidad de Fiscalía para prevenir observaciones posteriores del Tribunal de Cuentas, detectar inconsistencias administrativas y profundizar controles previos sobre contrataciones, balances, auditorías internas y movimientos financieros de empresas públicas.
La llegada de Derrache, además, suma un componente político particular: se trata de una referente opositora que pasará a cumplir funciones técnicas dentro de uno de los organismos de control más sensibles. Y aunque nadie lo diga abiertamente, Fayad acordó una salida elegante para una dirigente que molesta en su propio ministerio.