El Departamento General de Irrigación aplicó una multa récord de 100 mil Unidades de Agua, cifra que equivale a $120 millones, a Aguas Mendocinas (Aysam), por contaminar un canal de riego con líquidos cloacales crudos en Los Corralitos, Guaymallén.
Se trata de la máxima sanción aplicada por el Departamento General de Irrigación que ya había penalizado a la empresa en al menos dos ocasiones.
El Departamento General de Irrigación aplicó una multa récord de 100 mil Unidades de Agua, cifra que equivale a $120 millones, a Aguas Mendocinas (Aysam), por contaminar un canal de riego con líquidos cloacales crudos en Los Corralitos, Guaymallén.
La sanción, la más grave prevista por la legislación hídrica provincial, se produjo luego de constatar que la empresa volcó efluentes sin autorización y dañó infraestructura pública para derivar las cloacas.
La resolución 0481/26, fechada el 11 de mayo, sostiene que operarios de la empresa rompieron la pared del Rama 12, perteneciente al Canal Vertientes Corralitos, provocando que líquidos cloacales crudos -sin tratamientos- fueran derivados a un cauce de riego ubicado en la intersección de Severo del Castillo y 2 de Mayo, uno de los puntos más críticos del sistema cloacal metropolitano.
Según el documento oficial, durante inspecciones realizadas entre marzo y mayo se verificó “la presencia de efluente cloacal crudo, con impacto directo sobre el cauce”, además de la continuidad del desborde y la falta de medidas eficaces de mitigación.
En tanto, desde Aysam informaron que la empresa que controla el Estado provincial "realizará las acciones legales disponibles para recurrir la sanción impuesta"
Desde Irrigación calificaron la conducta de Aysam como de “gravedad excepcional”. Entre los agravantes enumerados aparecen: el vuelco sin autorización oficial, la rotura deliberada de un canal impermeabilizado, la ausencia de un plan de contingencia adecuado y la imposibilidad de gestión preventiva.
Además, los análisis realizados por el organismo detectaron ausencia de cloro residual en el agua, lo que, según el expediente, evidenciaba “ineficacia total” de las acciones de mitigación.
Irrigación determinó que la empresa produjo un daño directo al recurso hídrico público y ha incurrido en una conducta reiterada, dolosa y agravada, con grave afectación y consecuencias ambientales.
La resolución también emplaza a Aysam a presentar un plan de reparación de la infraestructura dañada para evitar sanciones aún mayores.
Esta multa récord se suma a un historial de sanciones contra Aysam por incidentes en la misma zona de Los Corralitos. Durante 2025, Irrigación ya había penalizado a la empresa en al menos dos ocasiones por el desmanejo de efluentes y desbordes cloacales en la intersección de las calles Severo del Castillo y 2 de Mayo.
En agosto del año pasado, mediante la Resolución N° 0868, Irrigación impuso a la operadora una multa de $9.275.000,00 por descargas regulares no autorizadas al Canal Pescara y por un derrame de líquidos cloacales ocurrido el 25 de julio de ese mismo año.
En su descargo de esa oportunidad, la empresa justificó el desborde en la vía pública alegando el desacople de unas mangas de impulsión en el sistema de bombeo. Sin embargo, Irrigación determinó que Aysam actuó de manera "desaprensiva" y que realizaba avisos genéricos semanales en lugar de solicitar las autorizaciones previas con 24 horas de antelación, impidiendo el adecuado control de la autoridad.
Poco después, en octubre de 2025, el mismo incidente de julio derivó en una nueva sanción económica. A través de la Resolución N° 1139, Irrigación aplicó otra multa, esta vez por $10.211.250,00. El dictamen legal de esta resolución concluyó que el vuelco de líquidos cloacales en la vía pública, específicamente en la red de Severo del Castillo y 2 de Mayo, era de exclusiva responsabilidad de Aysam, dado que se produjo en instalaciones bajo su estricto cuidado y sin existir constancia alguna de un eximente.
La semana pasada en diálogo con Los Andes, el presidente de AySAM, Humberto Mignorance, aseguró que Irrigación no detectó contaminación bacteriológica en el agua potable de la zona.
Según los controles realizados por la Dirección de Regulación y Control de Agua y Saneamiento (Dircas), los análisis dieron ausencia de coliformes totales y E. coli, lo que garantizaría que el agua de consumo humano continúa siendo apta.
Además, el organismo indicó que los sistemas se encuentran correctamente clorados y con presión normalizada.
Pese a ello, vecinos de Los Corralitos continúan denunciando malos olores, desbordes y complicaciones sanitarias y ambientales derivadas del colapso cloacal.
Mientras continúan los trabajos de contención, Aysam avanza con obras de corto plazo para evitar nuevos desbordes. Entre ellas se encuentran bypass con bombeo, limpieza de la red, inspecciones con tecnología de video y sonar y la construcción de un colector aliviador que ya presenta un avance cercano al 60%.
“En la primera quincena de junio estaría terminado”, prometió Mignorance, sobre el aliviador.
En paralelo, la empresadice que evalúa dos proyectos de mediano plazo: un nuevo colector por gravedad de más de 3.200 metros o un sistema de impulsión con estación de bombeo y cañerías soterradas.
La solución definitiva, sin embargo, estaría ligada al sistema El Paramillo, un megaproyecto de infraestructura valuado en más de 60 millones de dólares. Una de sus etapas ya presenta un avance cercano al 72%, mientras que otras aún esperan financiamiento internacional.
“Con todas esas obras hechas, en los próximos dos o tres años estaría resuelto definitivamente”, aseguró el presidente de Aysam.