Mendoza apura un plan para recuperar la producción petrolera

El Gobierno provincial busca no perder terreno ante la decisión de YPF de “desinvertir” en los pozos convencionales, de los cuales en Mendoza ya tiene inactivos casi la mitad. La posibilidad de la “Vaca Muerta mendocina”.

Un pozo petrolero en Malargüe, el departamento donde más se invertirá
Un pozo petrolero en Malargüe, el departamento donde más se invertirá

El gobierno de Alfredo Cornejo busca mejorar la posición de Mendoza en política hidrocarburífera, y no sólo empezar con fuerza la extracción de petróleo de forma no convencional, a través de fractura hidráulica; sino también con la “recuperación” de los cientos de pozos convencionales inactivos que hay a lo largo y ancho de la provincia.

Con esta premisa, esta semana el mandatario recibió en Casa de Gobierno a Horacio Marín, presidente de YPF que visitó Mendoza por primera vez en su cargo, y que lidera una empresa de bandera que tiene una participación muy importante en el territorio local, con 24 áreas de explotación de las poco más de 40 que hay actualmente; más 4 de exploración.

El problema para la provincia son los 1.700 pozos que tiene inactivos YPF en el territorio -por baja producción o maduración de los mismos, entre otros-, que representan al 48,5% del total y que Mendoza aspira a “reactivarlos”. En total, la empresa opera aquí unos 3.500 pozos, de los cuales 1.800 están activos.

La idea de Cornejo es comenzar a abrir paso a empresas más chicas que vean rentabilidad donde una empresa de grandes dimensiones como YPF no, para mejorar también la recaudación local por regalías.

Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza; y Horacio Marín, presidente de YPF.
Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza; y Horacio Marín, presidente de YPF.

Este número de YPF con sus pozos se vincula con que en los últimos años se ha evidenciado un declive en la extracción e inversión en la provincia en materia hidrocarburífera a nivel general y particular, que se intentará desde el Ejecutivo revertir, o al menos desacelerar en su caída.

En este sentido, el Poder Ejecutivo puso bajo la lupa a 14 áreas de explotación que tiene YPF en sus manos, cuyas concesiones vencerán entre 2025 y 2027; y el objetivo será tener previsibilidad sobre qué hará la empresa con esas áreas, teniendo en cuenta el nuevo plan que ideó Marín para YPF, que implica ir “retirándose” de la explotación convencional, para pasar con fuerza a la no convencional.

A partir de allí, podría la empresa mantener la concesión de estas áreas convencionales en base a prórrogas, o desligarse de una buena parte de las mismos, que es lo que se entiende que hará YPF con Marín al frente, lo que implicaría a la provincia “preparar el terreno” en base a licitaciones de áreas que a priori son “maduras” y que, si bien no entrarían en el nuevo esquema de la empresa, sí serían rentables y auspiciosas para otras pymes.

La “oportunidad” mendocina

Según informó a Los Andes la ministra de Energía y también directora de YPF por el lado de Mendoza, Jimena Latorre, la provincia solicitó, entre algunas cuestiones, comenzar a conocer el patrón de juego de la empresa, para poder actuar de forma rápida y con antelación en base a recuperar la mayor cantidad de pozos y por ende, la producción.

“Donde algunos ven un problema, para nosotros es una oportunidad”, marcó la Ministra a Los Andes, quien sostiene que podría ser el momento de ampliar el abanico de empresas para reactivar la producción, en base a lo que comience a “descartar” YPF.

La ministra Jimena Latorre, el titular de YPF Horacio Martín y el gobernador Cornejo.
La ministra Jimena Latorre, el titular de YPF Horacio Martín y el gobernador Cornejo.

En este sentido, puso el ojo en estas 14 áreas petroleras de YPF con vencimientos próximos, y señaló que en la reunión “se puso a disposición los equipos de trabajo de la provincia para encontrar la mejor solución y no encontrarnos con una decisión intempestiva que pueda comprometer a los activos de la provincia”.

Para Latorre, tampoco se trata de que YPF ceda o se desprenda de un área para que una empresa más chica tome su lugar pero que no esté en condiciones de afrontar las inversiones que se necesitan. “No podemos pasar de una situación compleja a una peor. Vamos a actuar como autoridad de aplicación para que no se comprometan los activos de la provincia”, dijo.

La idea, de esta forma, es “trabajar preventivamente” para que las decisiones no causen efectos negativos y trazar políticas energéticas con previsibilidad.

Para el Gobierno, con solo mirar la curva de producción de petróleo de YPF, ya se notaba que algún cambio era necesario hacer y modificar, y no seguir en la misma lógica con el 50% de sus pozos a la baja, cuando también nota que “empresas más chicas tienen un mejor rendimiento. El negocio funciona pero con otro modelo”, acotaron.

“Que un pozo o área sea marginal no quiere decir que no tenga más para dar. Quizás con estructuras empresariales grandes sí, pero otras más livianas y con expertise para hacerlo, puede tener recursos para hacerlo. En nuestras dos cuencas nos queda mucho todavía por explorar”, dijo Latorre.

De acuerdo a esto, ha habido reuniones con operadoras independientes, que están “muy interesados en ampliar sus inversiones a otras partes”. “Es la oportunidad para reenfocar la política energética en Mendoza y en materia hidrocarburífera”, marcó.

Desde YPF, mientras tanto, admitieron que hay posibilidades concretas de que en los próximos años la empresa se desprenda de determinadas áreas convencionales, aunque aún la decisión sobre cuáles ni cómo se proseguirá, no está tomada.

Salida decorosa del convencional

Mientras tanto, la idea de Marín es cuadruplicar el valor de YPF en los próximos 4 años (”4x4″) con el horizonte puesto en el petróleo no convencional.

Según información de la compañía, la decisión ya anunciada de desinvertir en las áreas muy maduras lógicamente abrió tensiones con el Gobierno, pero la expectativa es definir para el segundo semestre del año una salida “con paz social” (de hecho se reunió en Mendoza con sindicatos) de áreas que hoy dan pérdida a la compañía o no son tan rentables como quisiera.

En este sentido, YPF encaró con una consultora internacional una tarea de valuación de cada una de las áreas convencionales que opera en Mendoza, pero también Chubut y Santa Cruz para “analizar” la mejor de tres alternativas posibles: avanzar en la reversión, facilitar el acceso de pymes petroleras o directamente la venta.

De hecho, en la provincia, informó la empresa que se compartieron detalles “de los planes de la compañía para potenciar el desarrollo económico provincial, especialmente de las PyMES a partir de la generación de mayor actividad”.

Luego de eso, Marín visitó el yacimiento Barrancas y luego el Complejo Industrial Luján de Cuyo, donde conoció “detalles del funcionamiento de estos negocios y recorrió las instalaciones”.

En tanto, tal como informó la agencia de noticias Télam, el actual “mix de producción” de YPF es de un 50% de fuentes no convencionales y otro 50% convencionales; pero pretende pasar a una relación de 80%-20% a favor del no convencional “favorecido por el destacado menor lifting cost -costo directo de producción- respecto de las operaciones en las cuencas maduras, apalancando una mayor eficiencia”.

Qué pasa con la “Vaca Muerta” Mendocina

Mientras tanto, hay fuertes expectativas en Mendoza respecto a la posible explotación de la “Vaca Muerta mendocina” de forma no convencional, que está en su etapa final para comenzar a medir su potencial, y por ende, la posibilidad o no de comenzar una explotación con fuertes inversiones en Malargüe.

Ya se perforó, se fracturó y está arrancando el proceso de medición. Desde YPF destacaron que, de no mediar inconvenientes, la semana que viene comenzará el proceso de “well testing”, en el cual comenzará a funcionar el equipo de mediciones y se empezará a “pinchar” el pozo, para medir la producción de petróleo.

YPF comenzó la perforación de dos pozos no convencionales, en la franja norte de Vaca Muerta, ubicada en Malargüe. Foto: Gobierno de Mendoza
YPF comenzó la perforación de dos pozos no convencionales, en la franja norte de Vaca Muerta, ubicada en Malargüe. Foto: Gobierno de Mendoza

Este proceso durará entre 2 y 3 meses; y en base a ese promedio de mediciones, se determinarán diferentes caminos.

En caso que haya buen potencial, se avanzará en la producción y posiblemente se podrá realizar un “desarrollo” de la zona, con mayores instalaciones de pozos petroleros de fractura hidráulica.

En tanto, está también la posibilidad, que es la que nadie espera, que no haya una producción “rentable” y quede sin efecto la inversión.

Pero hay una etapa que también es factible, que es una producción “buena”, pero en la que sea necesario sentarse a negociar con el Poder Ejecutivo para recibir un “gesto” para que “cierre” el negocio para la provincia y para la empresa, ya sea con baja de Ingresos Brutos, o regalías, que están en el orden del 12%.

“A Mendoza tampoco le conviene la ‘suma cero’ y es importante, llegado el caso, llegar a un entendimiento para seguir con la explotación. Pero este tema no se habló en la reunión porque aún no están los resultados”, afirmaron.

Aquí hay mucho optimismo por parte de Mendoza. “Es muy importante para la provincia porque nos abriría la puerta a ‘jugar’ en el no convencional. Más esta decisión de YPF de concentrarse en el este tipo de inversiones, nos pondría en el ranking junto a Neuquén”, cerró Latorre.

Los Andes intentó comunicarse con Celso Jaque, exdirector de YPF y actual intendente de Malargüe, para conocer su postura en base a cómo impactaría en la comuna en términos de regalías y si coincide o no con la postura del Poder Ejecutivo, pero evitó dar declaraciones al respecto.

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