Con demoras y negociaciones tensas, el peronismo bonaerense alcanzó un acuerdo en el cierre de listas para las elecciones legislativas del 7 de septiembre. La definición se dio durante la madrugada tras una prórroga de la Junta Electoral y permitió que los tres principales espacios mantuvieran su representación.
En paralelo, La Libertad Avanza avanzó con un armado electoral centrado en dirigentes cercanos a Karina Milei, relegando al PRO y provocando nuevas fugas hacia espacios como Somos Buenos Aires, una fuerza alternativa que buscará disputar terreno en el interior provincial.
El Frente Fuerza Patria, que nuclea al kirchnerismo, el massismo y sectores del PJ tradicional, estuvo al borde de la ruptura por diferencias entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner sobre la distribución de candidaturas. El Gobernador exigía respetar el pacto interno que impedía el veto cruzado de postulantes.
El conflicto se destrabó al filo del cierre, tras horas de tensión que dejaron al oficialismo con riesgo de no presentar lista común. Finalmente, el acuerdo se cerró en la madrugada del domingo, evitando una crisis institucional dentro del frente.
En el caso de La Libertad Avanza, las fricciones internas con el PRO también marcaron el cierre de listas. Varios intendentes del interior ligados al macrismo quedaron fuera del esquema libertario y se sumaron a la tercera vía, Somos Buenos Aires, que incluye a radicales, peronistas no kirchneristas e independientes.
Ese espacio logró conformar listas competitivas en distritos del interior bonaerense, donde La Libertad Avanza hoy muestra mayor fortalece.
El 7 de septiembre se eligirán 69 bancas en la Legislatura bonaerense: 46 en Diputados y 23 en el Senado. También se renovarán concejos deliberantes en los 135 municipios de la provincia. Esta será la primera vez en décadas que los comicios legislativos provinciales se realizan de manera desdoblada de las elecciones nacionales.