El Gobierno negó recortes y calificó de "política" la marcha federal: "Quieren todo porque a Massa no le exigían nada"

El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, aseguró que las universidades “no sufrieron recortes” y atribuyó el conflicto a reclamos salariales. Además, defendió el presupuesto 2026 y planteó cambios en el sistema de financiamiento universitario basados en “indicadores objetivos”.

El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, negó este martes que el Gobierno nacional haya aplicado recortes presupuestarios sobre las universidades públicas y aseguró que la marcha universitaria federal tiene un trasfondo “político”.

En declaraciones radiales, el funcionario sostuvo que “no hubo recorte presupuestario”, sino que el conflicto responde a reclamos salariales de los gremios docentes y no docentes.

“Es la única paritaria que fue aprobada en el Congreso. Es una cosa única en la jurisprudencia. No vi que votaran una ley para actualizar los salarios de los panaderos o carpinteros”, afirmó Álvarez en referencia a la Ley de Financiamiento Universitario.

El artículo 5 de esa normativa establece que el Poder Ejecutivo debe actualizar los salarios universitarios de acuerdo con la inflación registrada por el INDEC desde diciembre de 2023 hasta octubre de 2025, fecha en la que fue sancionada la ley.

En ese contexto, el funcionario cuestionó las exigencias sindicales: “Quieren 50% de aumento. Quieren la inflación de 2023. Quieren todo porque a Massa no le exigían nada. A nosotros nos analizan como si fuéramos Suiza”.

Además, defendió la vigencia del Presupuesto 2026 y argumentó que fue aprobado con posterioridad a la Ley de Financiamiento Universitario. “Rige el Presupuesto 2026”, remarcó.

Álvarez también rechazó las críticas por los recortes informados recientemente en el Boletín Oficial y sostuvo que las partidas afectadas correspondían a obras públicas que no continuaron tras el cambio de gestión.

“Son obras públicas del Ministerio de Economía que iban a ser destinadas a universidades. Eran partidas del gobierno anterior que no se continuaron”, explicó.

En otro tramo de la entrevista, el subsecretario aseguró que “muchas de las cosas que movilizan emocionalmente están construidas sobre una mentira” y recordó que en la primera movilización universitaria “se decía que querían cerrar las universidades”.

“La primera marcha se hizo con el argumento de que queríamos cerrar las universidades y yo no veo ninguna universidad cerrada”, ironizó.

También se refirió a los reclamos de la Universidad de Buenos Aires por los fondos destinados a hospitales universitarios y afirmó que “se transfirió todo”, aunque señaló que la UBA pretende concentrar la mayor parte de un fondo común para todas las universidades.

Respecto al sistema de financiamiento universitario, el funcionario aseguró que el Gobierno busca avanzar hacia un esquema basado en “indicadores objetivos” y no en negociaciones políticas.

“Queremos que el presupuesto se asigne de acuerdo a indicadores objetivos, como cantidad de alumnos, docentes y metros cuadrados”, señaló.

En esa línea, cuestionó la estructura actual del sistema universitario y afirmó que existen carreras con “18 docentes y un solo alumno”. Además, comparó costos entre universidades: “Cada ingeniero en la Universidad Tecnológica Nacional cuesta 42 millones de pesos, mientras que en la Universidad Nacional de las Artes un graduado sale 423 millones”.

Finalmente, Álvarez sostuvo que el sistema universitario “está dando muy pocos graduados” y remarcó que el Estado destina cerca de 400 mil millones de pesos mensuales al pago de salarios universitarios.

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