Tras una silenciosa negociación con la Casa Blanca, el Gobierno argentino anunció este jueves la firma definitiva del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco con los Estados Unidos.
El canciller Pablo Quirno selló el convenio que busca reducir aranceles y fomentar inversiones en sectores estratégicos como minería, energía y tecnología.
Tras una silenciosa negociación con la Casa Blanca, el Gobierno argentino anunció este jueves la firma definitiva del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco con los Estados Unidos.
El anuncio fue realizado por el canciller Pablo Quirno desde la capital estadounidense, luego de una reunión con el representante de Comercio de EE. UU., Jamieson Greer. Este paso formal ratifica la alianza estratégica que une a los presidentes Javier Milei y Donald Trump, la cual ya había recibido un aval político durante la cumbre celebrada en la Casa Blanca en octubre de 2025.
Aunque el texto definitivo aún no se ha dado a conocer en su totalidad, los lineamientos generales del acuerdo marco apuntan a una reducción de aranceles y trabas regulatorias para facilitar el intercambio comercial.
El objetivo central es fomentar la inversión con especial énfasis en áreas críticas como la tecnología, la energía y la minería de minerales críticos, así como en los productos agrícolas y la carne vacuna.
Entre los puntos clave del convenio se encuentran:
La firma de este acuerdo llega en un momento de gran expectativa para la administración de Milei, especialmente después de que Estados Unidos suscribiera recientemente documentos similares con El Salvador y Guatemala.
A pesar de la cercanía entre ambos mandatarios, el sector agropecuario estadounidense y algunos sectores del Senado en Washington habían planteado críticas por el posible aumento de la cuota de carne argentina, lo que llevó al presidente Trump a delegar la firma formal en los equipos técnicos y el canciller, en lugar de realizar una ceremonia presidencial.
Con esta rúbrica, el equipo económico argentino, acompañado en Washington por el embajador Alec Oxenford y el negociador Luis María Kreckler, espera abrir una nueva etapa de prosperidad y seguridad económica para el país.