El Gobierno nacional reconoció que la relación política con Brasil atraviesa uno de sus momentos más delicados tras las declaraciones de Javier Milei contra Lula da Silva. Sin embargo, en la Casa Rosada sostienen que “el conflicto no afectará” el vínculo comercial entre los dos principales socios del Mercosur.
El “enorme malestar” escaló luego de que la Cancillería brasileña citara al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, y convocara de urgencia al representante de Brasil en Buenos Aires, Julio Bitelli. Pese a esa reacción, el oficialismo insiste en que las diferencias quedarán limitadas al plano político.
“Lo diplomático y lo comercial corren por cuentas separadas en este caso“, se expidió una fuente con despacho en Balcarce 50.
No obstante, hay quienes sostienen que la relación está “políticamente mal”, aunque descreen que se intensifiquen las diferencias con el correr de los días pese a que Milei tildó al mandatario del país vecino de “basura socialista”, “ladrón” y “presidiario”.
“No creo que sea para tanto, pero enorme malestar hay”, sentenció un funcionario ante esta agencia.
Las críticas del Presidente también se extendieron al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, quien impidió la visita a Jair Bolsonaro, condenado por intento de golpe de Estado en Brasil, al que referenció como “basura calva”.
“No hay precedentes de una disputa así”, afirman
El pasado domingo, luego de la visita exprés de Milei a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente y principal candidato de la oposición en Brasil, el Ministerio de Relaciones Exteriores que encabeza Mauro Viera citó al embajador argentino en el país vecino, Daniel Raimondi.
Asimismo, el canciller también llamó a consulta al embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y lo convocó a una reunión de urgencia. Este último viajó sin pasaje de regreso al país.
“No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el Pueblo brasileño. Es especialmente lamentable que ese episodio infamante involucre al presidente de un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación y que tiene, en Brasil, su principal socio comercial”, plantearon desde la administración brasileña a través de una nota de prensa.