El embajador argentino en España, Wenceslao Bunge Saravia, aseguró que los episodios de agresiones contra hinchas argentinos que se viralizaron en redes sociales tras la final del Mundial no representan la situación que se vive en el país europeo y pidió que la rivalidad deportiva no trascienda el ámbito futbolístico.
“La verdad es que me cuesta escuchar eso”, afirmó al ser consultado por los videos que muestran ataques de españoles a argentinos luego del partido decisivo. En ese contexto, explicó que el domingo publicó un mensaje en sus redes sociales con el objetivo de transmitir una idea clara: “Quería que el fútbol quede en el fútbol. Somos dos países hermanos. Sueño con diez finales como estas. Veo con orgullo que dos países hermanos estén en la final”.
El diplomático contó en diálogo con Radio Mitre que siguió el encuentro junto a su familia en un club de argentinos en España, donde se reunieron cerca de 2.000 hinchas, y que, una vez finalizado el partido, recorrió las calles de Madrid con la camiseta de la Selección.
Banderazo de argentinos en España.
“Fui con mi mujer y con mi hija más pequeña, de siete años, vestida de Argentina. Ella nació en España. Caminé por la Gran Vía después del partido saludando a españoles, ellos me saludaban a mí. Estaba la pica del fútbol como tiene que ser en el deporte y como hubiera sido al revés”, relató.
El consulado en España no recibió denuncias por agresiones a argentinos
Si bien reconoció que existen hechos que “se están viralizando” y calificó esas situaciones como “deplorables”, sostuvo que la información oficial con la que cuenta la representación diplomática no coincide con la imagen que circula en internet.
“Tenemos seis consulados en España, casi un millón de argentinos y cada vez que hay una agresión a un argentino nos comunican las diferentes comisarías. No tenemos una sola comunicación ni una sola declaración de agresiones. En la calle no lo vemos”, aseguró.
La celebración del seleccionado de España en Madrid tras coronarse campeones del Mundo.
EFE
Además, recordó que tras la final circuló con una bandera argentina en su vehículo y que el intercambio con los hinchas españoles se mantuvo dentro del clima propio de una competencia deportiva. “Yo salí del partido e iba con mi bandera argentina en el auto y estaba la broma del deporte, pero también el ‘bien jugado’”, señaló.
Pidió no trasladar la rivalidad fuera de la cancha
Bunge Saravia insistió en que la relación entre Argentina y España atraviesa un buen momento y pidió no tomar los videos viralizados como una muestra de la realidad cotidiana.
“Creo que nos toca a nosotros, como representantes de nuestro país, ir a lo que son los hechos. España es un país muy amigo de Argentina y Argentina muy amigo de España. No estamos viendo esto que se está viendo en las redes”, sostuvo.
No obstante, aclaró que cualquier argentino que haya sufrido una agresión puede recurrir a los consulados del país. “Les pido a esos argentinos que han sufrido agresiones que vengan, que los vamos a asistir. Cada vez que ha habido una agresión hemos intervenido”, afirmó, al tiempo que remarcó que “el Gobierno español tampoco quiere ver esas agresiones”.
“España está contenta de haber jugado una final con Argentina. Ojalá haya más. Son dos selecciones tremendas”, concluyó. “Tenemos muchas más cosas en común que diferencias con el Gobierno español. No hay una relación más estrecha entre dos países hispanoamericanos que entre Argentina y España. Enfoquémonos en las cosas en común, que son muchas más”.