La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) quedó envuelta en una polémica tras conocerse una disposición en donde se dispone la recategorización de 246 empleados a escalafones más altos y con sueldos notoriamente superiores.
Según señalan sindicatos y empleados, el organismo aprobó recategorizaciones que incumplen el Convenio Colectivo de Trabajo. En la lista se mencionan nombres vinculados a funcionarios del Gobierno.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) quedó envuelta en una polémica tras conocerse una disposición en donde se dispone la recategorización de 246 empleados a escalafones más altos y con sueldos notoriamente superiores.
Según informó La Nación, el organismo selecciona empleados con carreras administrativas y con criterios establecidos por el Convenio Colectivo de Trabajo, que dispone ascensos por mérito, antiguedad y formación académica.
Sin embargo, la resolución firmada por el director del organismo, Andrés Vázquez, presenta una lista de nombres que tienen lazos de parentesco, afinidad política o cercanía con funcionarios del Gobierno nacional.
Uno de los casos es el de Nicolás Andrés Velis, hijo del director de la Aduana, José Andrés Velis, quien ascendió al grupo 3, en un escalafón que va de manera decreciente: del 1, (mayor ingreso) al 15 (menor ingreso). De esta manera, Velis quedó en uno de los puestos más elevados.
La denuncia recae en que Velis no tiene título universitario ni tampoco tanta antigüedad, ya que entró a trabajar a ARCA durante la gestión de Alberto Fernández, por lo que no se justificaría la recategorización.
Estos datos se suman a la contemplación del salario, el cual oscila los $6.000.000 para los cargos más altos, que es la suma entre el salario básico de $1.900.000 más un adicional del fondo de jerarquización, que puede alcanzar los $4.000.000 con una buena calificación interna.
Otro de los nombres que se lee en la resolución es Yael Bialostozky, vocera del Ministerio de Economía, Luis Caputo, a quien la ARCA ya había ascendido el año pasado al grupo 22 en la Dirección General Impositiva (DGI) y desde este lunes pasó al rango 26, el más alto posible. Según señaló La Nación, esta medida se toma a pesar de que el convenio colectivo recomienda no subir más de dos por vez y además la DGI no permite que una persona que no tenga el universitario completo exceda el grupo 16.
Por su lado, el Palacio de Hacienda señaló que la recategorización de su vocera se debe a que ella ocupa el cargo de supervisora del Equipo de Enlace de Comunicación Estratégica, una función que reconoce formalmente las "responsabilidades, atribuciones y nivel jerárquico inherentes al nuevo puesto".
Tras conocerse la decisión, este jueves la sede central de ARCA amaneció con volantes que señalaban los nombres mencionados en la lista y se leía una leyenda: "Vos laburá. A ellos le suben el grupo”.
“En un acto que carece de toda razonabilidad y sustento administrativo. Se han asignado subas de escalafón de manera discrecional, vulnerando nuestro Convenio Colectivo de Trabajo y premiando el amiguismo por encima del mérito. No cuestionamos la valía personal de quienes integran la lista, pero resulta inadmisible e injusto para el resto de los compañeros que día a día sostienen una recaudación en caída libre desde hace doce meses”, señaló un comunicado del sindicato UpsAfip.