Tras permanecer 14 días internada, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió el alta médica este sábado 3 de enero. El parte oficial del Sanatorio Otamendi confirmó que la evolución de la exjefa de Estado fue favorable luego de haber sido intervenida de urgencia por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada.
Durante su estadía, el proceso de recuperación se vio demorado por un íleo postoperatorio, una parálisis temporal del intestino detectada mediante una tomografía computada.
La exmandataria, de 72 años, había sido ingresada el pasado 20 de diciembre tras experimentar dolores abdominales agudos en su vivienda. Luego de la cirugía, requirió la administración de antibióticos endovenosos y el uso de un drenaje peritoneal, el cual fue retirado previo a su egreso para pasar a un tratamiento por vía oral.
Ahora, la exvicepresidenta regresará a su departamento en la calle San José 1111, en el barrio de Constitución, donde su equipo médico personal supervisará el tramo final de su rehabilitación.
El retorno de Fernández de Kirchner a su hogar se da en el marco del cumplimiento de su condena firme por la causa “Vialidad”, que establece una pena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por defraudación al Estado.
La exmandataria permanece bajo el régimen de prisión domiciliaria y utiliza una tobillera electrónica para el control de sus movimientos.
A pesar de su mejoría clínica, esta semana la Justicia rechazó un pedido de su defensa para ampliar el personal destinado a tareas domésticas en su vivienda. El juez Jorge Gorini desestimó el recurso al considerar que no existe un rigor excesivo en las condiciones impuestas y recordó que la autorización para nuevos ingresos de personal solo sería efectiva una vez que la exmandataria regresara a su domicilio.
Actualmente, el régimen de detención de la expresidenta contempla limitaciones estrictas: solo pueden ingresar hasta tres personas por día de una lista autorizada, las visitas no pueden superar las dos horas y se permiten únicamente dos veces por semana y el acceso a la terraza del edificio está limitado a un máximo de dos horas diarias en horario diurno.