El gobernador Alfredo Cornejo volvió a cargar contra el rol y el funcionamiento actual de la Justicia Penal en Mendoza. Para el mandatario, ese fuero “no está funcionando bien”, y lo vinculó con la falta de audiencias que registra el Poder Judicial.
El gobernador cuestionó la falta de audiencias por la tarde y anticipó una reforma del Código Procesal Penal para agilizar el sistema.
El gobernador Alfredo Cornejo volvió a cargar contra el rol y el funcionamiento actual de la Justicia Penal en Mendoza. Para el mandatario, ese fuero “no está funcionando bien”, y lo vinculó con la falta de audiencias que registra el Poder Judicial.
Las declaraciones se produjeron tras la presentación de 344 nuevos policías y la entrega de 226 vehículos, entre autos, motos y camionetas, además de 680 armas y 3.000 chalecos antibalas. Esta incorporación forma parte de una inversión de más de $22.000 millones por parte del Ministerio de Seguridad y Justicia.
Cornejo les brindó su apoyo a los nuevos efectivos de las fuerzas de seguridad de la provincia y remarcó la necesidad de una mayor celeridad en el accionar judicial. Fue contundente al señalar que “es imprescindible la colaboración de los jueces penales y de los fiscales” del Ministerio Público.
“Tenemos buenas actuaciones, pero también algunas que dejan mucho que desear. Por eso, en breve vamos a ingresar a la Legislatura un proyecto de modificación del Código Procesal Penal, para promover una actuación mucho más eficaz”, anticipó el gobernador.
Si bien aclaró que “no quiere generalizar”, Cornejo sostuvo que “hay jueces y fiscales que están actuando muy bien, pero hay otros que no tanto”. En esa misma línea, aseguró que “hay estadísticas que muestran que el fuero penal no está funcionando bien”.
“Sabemos que hay mejorías en los datos de delitos violentos en Mendoza, pero no hay mejoras en el resto de los delitos, por eso le estamos poniendo mucho énfasis a eso”, agregó.
El mandatario también cuestionó la falta de audiencias por la tarde y criticó el retroceso en la implementación del sistema de oralidad penal.
“Por ejemplo, a partir de las 2 de la tarde no hay ninguna audiencia. Todas las reformas que se hicieron en 2016, 2017 y 2018, que estaban empezando a rendir resultados, requerían presencia permanente de fiscales y jueces resolviendo mediante audiencias orales”, lamentó.
Según Cornejo, el proceso de oralidad "requiere que los jueces estén trabajando", pero “lamentablemente, a partir de las 2 de la tarde prácticamente no hay audiencias. Hay algunos jueces que sí las realizan en ese horario, pero la mayoría no”.
“Para ser prácticos: si una persona es sorprendida in fraganti cometiendo un delito, la policía la detiene, pero debe esperar hasta el día siguiente, a la tarde o a la noche para su juzgamiento. Estas reformas tenían el objetivo de que el delito in fraganti fuera sancionado rápidamente, porque eso economiza procesos. Entonces, aspiramos a que eso funcione”, concluyó.