En un clima de alta tensión previo al paro general convocado por la CGT, el Gobierno Nacional endureció su postura frente a los gremios del transporte, advirtiendo que podrían perder la personería legal si adhieren a la medida.
El Ejecutivo advierte que la adhesión al paro de la CGT contra la reforma laboral podría derivar en la sanción máxima para los sindicatos.
En un clima de alta tensión previo al paro general convocado por la CGT, el Gobierno Nacional endureció su postura frente a los gremios del transporte, advirtiendo que podrían perder la personería legal si adhieren a la medida.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Capital Humano intimó a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y a La Fraternidad a abstenerse de realizar medidas de fuerza mientras se encuentren vigentes los procesos de conciliación obligatoria.
La advertencia oficial es contundente: cualquier acción directa en este contexto representaría un incumplimiento legal que podría llevar a un proceso para retirarles la personería gremial.
Según fuentes oficiales, si bien la pérdida de la personería es considerada la “pena máxima” y requiere un proceso administrativo extenso, el camino se iniciaría con fuertes multas económicas. El pedido de sanción debería ser impulsado por la Secretaría de Trabajo, encabezada por Julio Cordero.
La base legal del reclamo gubernamental reside en que ambos sindicatos están bajo un periodo de Conciliación Laboral Obligatoria. En el caso de la UTA, la medida se dictó el pasado 10 de febrero por un reclamo salarial previo, estableciendo 15 días en los que se debe garantizar la prestación normal del servicio.
Por su parte, la conciliación de los maquinistas de La Fraternidad vence recién después del 19 de febrero, coincidiendo con la fecha de la huelga nacional.
Pese a las advertencias, los gremios mantienen su decisión de plegarse a la medida de fuerza que iniciará esta medianoche. Desde la UTA, fundamentaron la adhesión por la caída del salario real y el deterioro de las condiciones de empleo debido al ajuste económico. Argumentan que el paro es un mecanismo de "defensa colectiva" ante una reforma laboral que comenzará a debatirse mañana a las 14:00 en la Cámara de Diputados.
De concretarse la medida, el impacto en el servicio será total. No habrá unidades de colectivos circulando en todo el país. En cuanto a los trenes, se verá afectado el funcionamiento de las líneas Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín, Belgrano Sur y servicios interurbanos.
El Gobierno insiste en que las organizaciones deben retrotraer la situación al estado previo al conflicto para evitar demoras y cancelaciones que afecten a los usuarios, mientras la CGT se prepara para lo que será el cuarto paro general que afronta la gestión de Javier Milei.