Cambios en Ambiente: el Gobierno reordenó una dirección clave para el control de la minería y los residuos
La nueva Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental busca modernizar la estructura de control, con foco en industrias extractivas, residuos y economía circular.
El Ministerio de Energía y Ambiente aprobó este jueves la nueva estructura organizativa de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental, a cargo de Leonardo Fernández, con el objetivo de modernizar el esquema de control y adaptarlo a las actuales demandas en materia ambiental.
La medida se formalizó a través de la Resolución 15, publicada en el Boletín Oficial, y se enmarca en lo dispuesto por el Decreto Nº 698/2025, que había creado esta dirección como continuidad de la antigua Dirección de Protección Ambiental.
Según se detalla en la norma, el cambio apunta a actualizar una estructura con más de 30 años de antigüedad, incorporando un modelo de gestión más eficiente que integre áreas estratégicas como fiscalización, innovación, economía circular y un renovado cuerpo de inspectores.
En ese sentido, desde el Ejecutivo provincial señalaron que la reorganización busca optimizar los procesos de control y monitoreo, además de mejorar la capacidad de respuesta frente a los desafíos ambientales actuales, en un contexto de crecimiento de nuevas industrias y demandas tecnológicas.
La ministra de Ambiente y Energía, Jimena Latorre en la audiencia de PSJ
La ministra de Ambiente y Energía, Jimena Latorre, en la audiencia de PSJ
Marcelo Álvarez
Tres coordinaciones clave
La nueva estructura de la cartera que encabeza Jimena Latorre, establece tres coordinaciones principales que concentrarán las tareas operativas:
Coordinación de Industrias Extractivas, que incluirá las áreas de hidrocarburos, minería y control de agua y aire.
Coordinación de Residuos y Economía Circular, que abarcará la gestión de residuos sólidos urbanos, patogénicos, peligrosos y políticas de economía circular.
Coordinación de Vinculación, Innovación y Desarrollo, orientada a educación ambiental, proyectos innovadores y articulación institucional.
Cada una de estas áreas tendrá a su cargo la planificación, ejecución y control de proyectos, además de la supervisión de equipos y la gestión de recursos, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las políticas ambientales definidas por la provincia.
Más control y articulación
Entre las funciones centrales de la Dirección se destacan la fiscalización y monitoreo de actividades con impacto ambiental, la atención de denuncias, la emisión de permisos en sectores industriales y extractivos, y la promoción de la capacitación técnica y el desarrollo de proyectos sostenibles.
Además, el nuevo esquema busca fortalecer la articulación entre municipios y organismos provinciales, unificando criterios en temas como el uso del recurso hídrico, las industrias extractivas y la gestión de residuos.
Desde el Gobierno indicaron que la reorganización apunta a consolidar una gestión ambiental “moderna, técnica y eficiente”, alineada con políticas de reducción de emisiones, tratamiento de residuos y desarrollo sostenible en la provincia.