Adriana García - UNCuyo
Adriana García, de Encuentro Plural, será la nueva rectora de la Universidad Nacional de Cuyo hasta el 2030.
La victoria de García representa uno de los triunfos políticos más importantes que consiguió el peronismo mendocino en los últimos años y marca el regreso de ese espacio a la conducción de la UNCuyo después de más de una década.
El resultado también implica una dura derrota para el radicalismo universitario, que gobernaba la casa de estudios desde 2014 a través del espacio Interclaustro, luego rebautizado como Sumar Universidad.
Primera vuelta y alianzas
La definición llegó tras una segunda vuelta que enfrentó a las dos fórmulas más votadas en los comicios del 9 de junio. En aquella oportunidad, Gabriel Fidel había obtenido el 37,06% de los votos, mientras que Adriana García alcanzó el 29,02%, lo que obligó a realizar el balotaje previsto por el estatuto universitario.
Durante las dos semanas posteriores a la primera vuelta, García logró consolidar un amplio frente opositor dentro de la universidad. A su candidatura se sumó públicamente Javier Ozollo y Fernanda Bernabé, de Proyecto Universidad Abierta, quienes habían obtenido el 18,45% de los votos.
Del otro lado, Fidel recibió el respaldo de Ismael Farrando y Jimena Estrella, fórmula de Trayectoria y Renovación que había alcanzado el 15,47% de los sufragios.
La elección movilizó a miles de integrantes de la comunidad universitaria entre estudiantes, docentes, egresados y personal de apoyo académico, quienes definieron quién conducirá la UNCuyo durante los próximos cuatro años.
De Filosofía y Letras al Rectorado
La llegada de Adriana García al Rectorado representa la culminación de una extensa trayectoria académica y de gestión dentro de la Universidad Nacional de Cuyo.
Profesora y especialista en el campo educativo, García desarrolló gran parte de su carrera en la Facultad de Filosofía y Letras, donde se desempeñó como docente y posteriormente como decana.
También tuvo un paso destacado por el Colegio Universitario Central (CUC), institución que dirigió antes de volver a ocupar espacios de conducción universitaria.
Su nombre adquirió mayor relevancia institucional cuando fue secretaria Académica durante la primera gestión de Daniel Pizzi. Luego en las elecciones de 2022, compitió por el Rectorado y quedó muy cerca de acceder al balotaje que finalmente disputaron Esther Sánchez y Gabriel Fidel.
Cuatro años después, logró construir una de las principales alternativas opositoras dentro de la universidad y alcanzó el máximo cargo de conducción de la casa de estudios acompañado por Ana Sisti.
La nueva rectora asumirá con una agenda marcada por la defensa de la universidad pública, la recuperación salarial de docentes y no docentes, la discusión sobre el financiamiento universitario y la situación financiera del DAMSU.
Un cambio en el mapa político universitario
La victoria de Adriana García abre una nueva etapa política en la UNCuyo, aunque la futura gestión deberá convivir con una estructura institucional donde el ahora exoficialismo conserva una fuerte presencia.
Más allá del resultado en el Rectorado, Sumar Universidad logró consolidar una amplia representación en los distintos órganos de gobierno universitario.
El espacio que encabezó Gabriel Fidel cuenta con el respaldo de ocho de los doce decanos electos y mantiene una posición predominante dentro del Consejo Superior, el principal órgano de decisión de la casa de estudios.
Según la conformación surgida de las elecciones del 9 de junio, el oficialismo saliente reúne cerca de la mitad de los integrantes del Consejo Superior entre decanos, representantes docentes, estudiantiles, graduados y auxiliares.
Esa estructura le permitirá conservar capacidad de incidencia en los principales debates institucionales.
En contraste, García llegará al Rectorado respaldada por sectores del peronismo, el kirchnerismo y espacios progresistas universitarios, pero deberá construir acuerdos para avanzar con iniciativas vinculadas al financiamiento universitario, la situación del DAMSU, las condiciones laborales y las reformas de gestión planteadas durante la campaña.
De esta manera, la próxima conducción universitaria tendrá el desafío de gobernar una institución donde el cambio político en el Rectorado no necesariamente se traduce en una mayoría automática dentro de los órganos colegiados de gobierno.
Menor participación que en la primera vuelta
Uno de los datos que dejó la jornada fue la baja participación electoral en comparación con los comicios del 9 de junio.
Según los datos preliminares, la cantidad de votantes estuvo por debajo de los más de 20.000 integrantes de la comunidad universitaria que participaron en la primera vuelta. Incluso, la asistencia también se ubicó por debajo de los registros de las elecciones de 2022.
La UNCuyo cuenta con un padrón superior a las 58.000 personas habilitadas para votar entre estudiantes, docentes, egresados y personal de apoyo académico.
García y Sisti asumirán formalmente sus funciones el próximo 16 de agosto y conducirán la universidad hasta 2030, con posibilidad de buscar una reelección al finalizar el mandato.
Los desafíos que enfrentará la nueva gestión
La nueva conducción universitaria asumirá en un contexto marcado por las restricciones presupuestarias que atraviesa el sistema universitario nacional.
Durante toda la campaña electoral, García hizo especial hincapié en la defensa del financiamiento universitario, la recomposición salarial de docentes y no docentes y la necesidad de fortalecer la autonomía universitaria frente al escenario nacional.
Otro de los principales desafíos será la situación financiera del Departamento de Asistencia Médico Social Universitario (DAMSU), que atraviesa una crisis económica desde hace varios meses y se convirtió en uno de los temas centrales de la campaña.
La nueva rectora también deberá avanzar en cuestiones vinculadas a la democratización de la universidad, la ampliación de la ciudadanía universitaria, el fortalecimiento de la investigación científica, la extensión y la mejora de las condiciones laborales de docentes y personal de apoyo académico.
Con el resultado definido, la universidad inicia una nueva etapa institucional que tendrá a Adriana García y Ana Sisti al frente de la gestión durante los próximos cuatro años.