La gestión de Javier Milei ha dado un paso decisivo hacia la ruptura formal de las relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán al declarar como persona non grata a su máximo representante en el país, Mohsen Soltani Tehrani.
El Gobierno declaró "persona non grata" al encargado de negocios, Mohsen Soltani Tehrani, otorgándole un plazo de 48 horas para abandonar el país.
La gestión de Javier Milei ha dado un paso decisivo hacia la ruptura formal de las relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán al declarar como persona non grata a su máximo representante en el país, Mohsen Soltani Tehrani.
La Cancillería argentina notificó este jueves que el diplomático, quien se desempeñaba como encargado de negocios ad interim, dispone de un plazo de 48 horas para abandonar el territorio nacional.
Desde el inicio de su mandato, la administración libertaria ha mantenido una postura de confrontación directa con el régimen iraní, fundamentada en un alineamiento total con los intereses de Estados Unidos y el gobierno de Benjamín Netanyahu.
En el Ejecutivo reconocen que, si bien esta medida no constituye técnicamente una ruptura de lazos, representa el paso previo inmediato para concretarla de manera definitiva.
La tensión bilateral alcanzó un punto crítico esta semana tras la decisión del Gobierno de declarar como organización terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
Basándose en investigaciones judiciales y tareas de inteligencia, la Oficina del Presidente vinculó directamente a este cuerpo militar y a altos funcionarios del régimen persa con la planificación y ejecución de los atentados contra la Embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994). Asimismo, se ha cuestionado la histórica negativa de Irán a cooperar con la Justicia argentina en estas causas.
En términos operativos, la relación ya se encontraba reducida a su mínima expresión. Los diplomáticos argentinos destacados en Teherán fueron evacuados en junio de 2025 hacia Bakú, Azerbaiyán, por motivos de seguridad tras el inicio de bombardeos en la zona.
Por otro lado, Soltani Tehrani se mantenía en Buenos Aires de forma provisoria desde 2021, dado que el actual gobierno nunca concedió el plácet a un posible sucesor.
Aunque la medida ha sido impulsada por sectores que demandan una respuesta firme ante el terrorismo internacional, voces internas han advertido sobre las posibles consecuencias en materia de intereses geoestratégicos y jurídicos.
En la Casa Rosada, el clima es de vigilia ante la inminente reacción de Teherán, que podría incluir el cierre definitivo de la representación argentina en suelo iraní y el fin de toda interlocución directa entre ambas naciones.